Un presunto terrorista sudanés, detenido por las fuerzas militares de Estados Unidos en la Bahía de Guantánamo, Cuba, se transformó en el más reciente detenido en declarar que boicoteará una corte militar que lo juzgará por crímenes de guerra.

Ibrahim al-Qosi desestimó un tribunal estadounidense, al que calificó como una farsa, durante una audiencia previa al juicio, el jueves.

Otro detenido en Guantánamo hizo una declaración similar, el miércoles.

Qosi ha sido acusado de proveer material de apoyo al terrorismo y conspiración.

Los fiscales militares dicen que él se desempeñó como ayudante personal de Osama bin Laden, en Afganistán, hasta que fue capturado por fuerzas estadounidenses, en diciembre de 2001. Qosi niega los cargos.

El jueves, él leyó una declaración elogiando a bin Laden, indicando que el líder de al-Qaeda logró un gran éxito en atacar a Estados Unidos el 11 de septiembre de 2001.

Qosi dijo que los ataques expusieron lo que él llamó la hipocresía de Estados Unidos que afirma ser la tierra de la Justicia.