Un grupo rebelde mexicano vinculado con los ataques explosivos a varias líneas de energía, el año pasado, dice que está dispuesto a permitir que mediadores negocien un cese el fuego, en su nombre, con el gobierno.

No obstante, el Ejército Popular Revolucionario, EPR, dijo, el lunes, que no negociará directamente con las autoridades.

El año pasado, el EPR manifestó que continuaría saboteando oleoductos hasta que el gobierno mexicano liberara a dos integrantes del grupo que presuntamente están detenidos.

El gobierno niega que tenga a ningún rebelde del EPR.