Dos ex funcionarios estadounidenses que trabajaron en Irak acusan al Departamento de Estado de no prestar atención a la corrupción que existe en los más altos niveles del gobierno iraquí.

Los dos ex empleados del Departamento de Estado hicieron las acusaciones, el lunes, ante senadores del Partido Demócrata.

Uno de los ex funcionarios, Arthur Brennan, acusó al Departamento de Estado de hacer poco para luchar contra la corrupción iraquí, para evitar socavar las relaciones con el gobierno de Irak.

El otro ex empleado, James Mattil, acusó a la Administración Bush de ignorar la corrupción iraquí mediante la incompetencia, la negligencia y la intención política.

Tom Casey, vocero del Departamento de Estado, declaró a la Voz de América que las denuncias no son verdad.

Dijo que Washington toma el tema de la corrupción muy en serio y que ha trabajado con los iraquíes, durante largo tiempo, para combatirla.