El presidente estadounidense, George W. Bush, está en Italia donde se anticipa que reitere su llamado a una solución diplomática a la crisis por el programa nuclear de Irán, pero advertirá que se puede necesitar una acción más enérgica.

Bush destacó su posición anteriormente, este miércoles, en Alemania, durante conversaciones con la canciller alemana, Angela Merkel.

El mandatario norteamericano se reunirá, el jueves, con su homólogo italiano, Georgio Napolitana, y el primer ministro Silvio Berlusconi.

Se anticipa que las conversaciones también incluyan el rol de Italia en Afganistán.

Antes de partir de Alemania, Bush dijo que la diplomacia era su primera elección para tratar con las ambiciones nucleares de Irán, pero indicó que todas las opciones están abiertas.

El presidente destacó que la comunidad internacional trabajará unida para resolver el asunto y advirtió sobre sanciones adicionales.

La canciller Merkel dijo que la presión diplomática ha producido resultados pero destacó que serían necesarias nuevas sanciones si Irán no suspende su trabajo de enriquecimiento de uranio.