El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, flexibilizó las restricciones sobre el transporte de armas de fuego a China por parte de los atletas estadounidenses, para que puedan usarlas en las competencias olímpicas de tiro.

El mandatario anunció la decisión el lunes, asegurando que las armas y otros equipos cuyo transporte a China está restringido, deberán regresar a Estados Unidos después de los juegos Olímpicos.

Las leyes estadounidenses mantienen una restricción de la exportación a China de tecnología sensible que podría ser usada con fines militares.

Se espera que el presidente Bush asista a la ceremonia de inauguración  de los Juegos Olímpicos de Verano, en Beijing, el 8 de agosto, a pesar de que  grupos de derechos humanos le han solicitado que boicotee los Juegos.