Cuba acusó a diplomáticos estadounidenses, en La Habana, de alentar a los disidentes para que organicen manifestaciones por el 4 de julio, Día de la Independencia de Estados Unidos.

El Ministerio de Relaciones Exteriores cubano publicó una declaración, en el diario estatal Granma, el miércoles, donde afirma que los diplomáticos de la Sección de Intereses de Estados Unidos han estado alentando a los disidentes a llevar a cabo lo que Cuba califica de "acciones provocadoras en la vía pública".

La cancillería cubana dice que los diplomáticos estadounidenses han realizado videoconferencias, entre ciudadanos de Estados Unidos y disidentes en la Isla, entre ellas, una con el secretario de Comercio norteamericano, Carlos Gutiérrez, un cubano-estadounidense que participa en la formulación de políticas hacia Cuba.

La declaración también señala que funcionarios de Estados Unidos han visitado las casas de líderes disidentes, y les han dado acceso a Internet, teléfonos celulares y otros equipos de comunicación. La Sección de Intereses no ha respondido a las acusaciones.

Un vocero del Departamento de Estado, dijo aquí en Washington, que Cuba es uno de los pocos lugares en el planeta donde simplemente, tener una reunión, es calificado como una amenaza al gobierno. Agregó, sin dar detalles, que la declaración cubana es un ejemplo del tipo de régimen represivo que existe en Cuba.