Dos personas murieron en el Oeste de Afganistán víctimas de una bomba colocada en una motocicleta.

La explosión no alcanzó al jefe del distrito Shindand, pero mató a otras dos personas, incluyendo su hijo. Por lo menos cinco personas resultaron heridas.

Por otra parte, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, condenó el domingo un ataque suicida contra un convoy del organismo internacional en el que perecieron dos médicos afganos.

Los médicos muertos en la explosión trabajaban para la Organización Mundial de la Salud en un programa para la vacunación contra la polio.

En el ataque también murió un conductor afgano empleado por la ONU y 15 personas fueron heridas.