Brasil será la sede del próximo mundial de futbol en 2014, sin embargo, expertos aseguran que este país no está preparado todavía para llevar a cabo un evento de tanta importancia.

El principal problema es que los aeropuertos y los estadios no están listos para recibir a los millones de aficionados que esperan asistir al mundial.

Los aficionados brasileños se sintieron defraudados este año durante la Copa Mundial en Sudáfrica 2010 cuando su equipo fue eliminado por los Países Bajos en los cuartos de final, sin embargo, en 2014 tendrán una nueva oportunidad de ganar ya que cuentan con una gran ventaja de jugar en casa todos sus partidos.

Es la primera ocasión desde el mundial de México ’86 que un país Latinoamericano será sede en la copa del mundo. La última vez que se llevó a cabo un mundial en Brasil fue en 1950.

Jorge Luis Rodríguez, editor del periódico brasileiro O Globo, comentó que no hay nada listo para que el evento se lleve a cabo. Dijo que la infraestructura de transporte de su país no está preparada en absoluto para dar cabida a los cientos de miles de extranjeros y los millones de brasileños que asistirán a los partidos en todo el país.

“Creo que el mayor reto es el tema de los aeropuertos. Los aeropuertos de Brasil no están preparados para el mundial, se tienen que renovar todos los aeropuertos de las 12 ciudades anfitrionas.” Aclaró Rodríguez.

Rodríguez se quejó de que las autoridades brasileiras solo se preocupan por las elecciones presidenciales del país y que han hecho a un lado todo el plan de preparativos que se tenía que llevar a cabo desde hace algunos años.

Se dice que los mandatarios temen por la seguridad de los turistas ya que últimamente el índice de criminalidad en algunas ciudades brasileiras ha aumentado, especialmente en las grandes ciudades del país.

Andrea Gouvea, asesora de bienestar social para el gobierno de Río de Janeiro, dice que la preocupación por el aumento de la violencia dirigida a los turistas nunca se materializa cada vez que Río es anfitrión de eventos importantes.

A pesar de las contrariedades que existen, la mayoría de los ciudadanos se muestra optimista por los grandes beneficios que este evento proveerá a la economía de Brasil, así mismo, estos preparativos ayudarán a tener todo listo para 2016 cuando se lleven a cabo los Juegos Olímpicos en Rio de Janeiro.