La nacionalización de dos empresas privadas y propiedades de campos, fue ordenada durante el fin de semana por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, siguiendo su promesa de profundizar lo que define como "revolución socialista".

La nuevas estatizaciones siguen la propuesta del mandatario de intervenir amplios sectores económicos, tras sufrir  un revés electoral en las elecciones legislativas de septiembre de 2010.

En esta oportunidad, Chávez ordenó la toma del control de una fábrica de fertilizantes Fertinitro, constituida con capital de la compañía estadounidense Koch y de una subsidiaria de la empresa de servicios Saipem, de la petrolera italiana Eni.

"Exprópiese y pásese a propiedad patria", dijo Chávez en su programa de radio y televisión semanal, Aló Presidente, ordenando la adquisición forzosa de la industria.

Chávez agregó que la expropiación servirá para adelantar "los planes nacionales de siembra y producción formulados por el Ejecutivo Nacional y que sean necesarios para la ejecución de la obra plan socialista de soberanía agroalimentaria".

El presidente venezolano ha nacionalizado grandes empresas petroleras, financieras y de telecomunicaciones, argumentando que son necesarias para lograr el desarrollo del país, ordenó además la adquisición forzosa de la empresa local, Venoco, la productora de lubricantes, grasas y solventes más importante de la nación sudamericana.

También el presidente Chávez anunció que el 20 de octubre asumirá el control de unas 200.000 hectáreas de tierras propiedad de una filial del grupo británico Vestey, tras alcanzar un acuerdo con sus propietarios.

Conforme a dicho acuerdo, dijo el gobernante, la empresa Agropecuaria Flora (Agroflora), subsidiaria de Vestey, entregará al Estado un grupo de haciendas, ubicadas en los estados Apure, Falcón y Guárico, dedicadas a la cría de ganado en Venezuela. El gobierno también compraría miles de cabezas de ganado.

El gobernante no dio detalles sobre los términos del arreglo ni mencionó monto alguno a pagar por la expropiación. Los directivos de la empresa no estuvieron disponibles de inmediato para dar comentarios.

La economía venezolana atraviesa fuertes problemas de inflación y estancamiento, y el mandatario sostiene que sus planes económicos son para reducir la elevada inflación y la especulación en el país.

La inflación acumulada al mes de septiembre de Venezuela trepó hasta un 21,2 por ciento.