Ed Markey acusó a BP de mentir sobre la cantidad de crudo derramado en el Golfo de México.

Un legislador estadounidense criticó la forma en que British Petroleum (BP) manejo el masivo derrame petrolero en el Golfo de México y aseguró que la compañía engañó al Congreso de Estados Unidos sobre el alcance de la crisis.

El presidente de la Comisión de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes, Ed Markey, divulgó documentos internos de BP, los cuales revelaron que la empresa estimó que hasta 100.000 barriles de crudo por día podrían derramarse en las aguas del Golfo si una pieza de equipo clave fuera removida.

Sin embrago, otros cálculos probaron que lo dicho BP es incorrecto.

Markey, sostuvo que los documentos muestran que BP mintió o es altamente incompetente dado que divulgó estimados del derrame mucho más pequeños.

Por su parte, el jefe de personal de la Casa Blanca, Rahm Emanuel, criticó lo expresado por el legislador republicano Joe Barton, quien dijo que lamentaba profundamente que BP haya sido presionada por la administración Obama para compensar a las víctimas del desastre ecológico.

“Eso es una filosofía. Ellos ven que la parte afectada aquí es BP, no el pescador. Esa sería la filosofía gobernante de los republicanos. Y pienso que lo que hizo Joe Barton es recordarle al pueblo estadounidense, en caso de que lo olviden, así es como los republicanos gobernarían”, dijo Emanuel.

Entre tanto, el líder de la minoría republicana en el Senado, Mitch McConnell que Barton no habló en representación de los republicanos cuando se disculpó con BP por la insistencia de la administración Obama para que estableciera un fondo de compensación.

McConnell enfatizó que en lugar de criticar a los republicanos, la administración Obama debe centrarse en su propia respuesta al desastre.

“El Presidente, él mismo, está a cargo de desarrollar un plan de contingencia para tratar con el derrame. ¿Qué sucedió con ello? La administración tiene un rol que desempeñar en esto y no han hecho un buen trabajo hasta ahora”.

Dos meses después que estallara la plataforma petrolera, el crudo continúa fluyendo en el Golfo de México afectado la flora, fauna y vida de los pobladores de la región.