La policía de Hungría arrestó al director de la compañía de aluminio cuya instalación de desechos químicos se rompió y causó una inundación de desechos tóxicos que cobró la vida de ocho personas.

Las autoridades anunciaron el arresto de Zoltan Bakonyi, quien dirigía la compañía.

Por su parte, el primer ministro de Hungría, Viktor Orban dijo a los legisladores que el gobierno quiere tomar el control de la compañía de Bakonyi.

Orban expresó que el derrame de tóxicos del embalse, fue un desastre causado "por el hombre”, y que los responsables deben afrontar las consecuencias.

“Mi punto es que detrás de esta tragedia, deben haber algunos errores humanos. Los revelaremos. Y las consecuencias serán muy serias y enérgicas como se imaginarán. Y la ley puede hacerse cargo de eso”, expresó Orban.

Una ruptura parcial del embalse causó el derrame de lodo tóxico en varias comunidades, incluyendo Devecser, donde el cadáver de una octava víctima fue encontrado.

Más de 100 personas resultaron heridas, incluyendo 45 que permanecen hospitalizados.