El dólar cae en Tokio a los niveles de 1995 ante las expectativas una nueva flexibilización de la política monetaria por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos para noviembre de 2010.

El dólar cayó por debajo de los 81,3 yen en las transacciones tras la decisión de Singapur de ampliar la banda de fluctuación del dólar singapurense.

Este movimiento generó una venta de dólares masiva en Asia, motivada por las preocupaciones sobre la inflación. El banco central del país anunció que continuará con una “modesta y gradual” apreciación de la moneda en Singapur.

Esto genero al mismo tiempo una caída del dólar frente al dólar australiano, que vio cómo su moneda crecía a su máximo en los últimos 28 años.

Las semanas anteriores el dólar se había visto ya deteriorado frente al yen, solicitando a Japón una revisión de los mercados de divisas para intervenir de nuevo y bajar el valor del yen. Esta intervención en los mercados no se producía desde hace seis años.

Los productos japoneses se encarecen en los mercados globales afectando seriamente tanto a las exportaciones, como a la economía general del país.