La mitad de los estadounidenses cree que su gobierno debería concentrarse en detener la inmigración ilegal, mientras que el 45 por ciento prefiere un plan para resolver la situación de los indocumentados en el país.

“La opinión del pueblo estadounidense está casi igualmente dividida (50% a 45%) sobre si el gobierno debería enfocarse en detener el flujo de inmigrantes ilegales que llega a Estados Unidos o en desarrollar un plan para ocuparse de aquellos que ya están aquí”, explicó Gallup, realizadores del sondeo.

El sondeo reflejó que el 62 por ciento de los estadounidenses considera que “los inmigrantes indocumentados son una carga para los contribuyentes en virtud de los servicios sociales de los que gozan”, contra el 32 por ciento que opina que, a largo plazo, los inmigrantes “se vuelven ciudadanos productivos”.

En Estados Unidos viven aproximadamente 11 millones de indocumentados y dos tercios de ellos son de origen latinoamericano.

A su vez, el sondeo mostró que más de dos tercios de los republicanos quiere que el gobierno “detenga el flujo de inmigrantes ilegales”, mientras que un 55 por ciento de los demócratas prefiere concentrarse en los inmigrantes que ya están en el país.

Por su parte, el presidente de Estado Unidos, Barack Obama, defiende la necesidad de una reforma migratoria integral que resuelva la situación de los inmigrantes sin documentación.