El crecimiento de la economía estadounidense en el segundo trimestre del año fue más lento que lo esperado revela un informe del gobierno.

La debilidad estimada para el período entre abril y junio se explica por un aumento en las importaciones y la caída en la reposición de los inventarios, establece el informe que preparó el Departamento de Comercio.

El portavoz de la Casa Blanca, Bill Burton, dijo que el presidente Barack Obama, está revisando con atención los datos económicos y que posiblemente se referirá al tema. "Pueden esperar que el presidente hable pronto al respecto", dijo Burton, que aclaró que " no tengo una fecha específica sobre cuando ocurrirá eso".

Según el informe el Producto Interno Bruto (PIB) creció a una tasa anual de un 1,6% durante el segundo trimestre, en lugar de la estimación de un 2,4% realizada por el gobierno. En el primer trimestre, el PIB había crecido a una tasa mucho más fuerte del 3,7%

El PIB es el índice que mide la producción total de bienes y servicios dentro de las fronteras de Estados Unidos.

Las cifras del PIB siguen a los datos decepcionantes sobre la venta de viviendas y colocarán más presión sobre la Casa Blanca y el oficialismo Demócrata rumbo a las elecciones legislativas de noviembre próximo en Estados Unidos.

Aumentan importaciones

Sin embargo, el sorpresivo aumento de las importaciones de bienes y servicios en junio, que llegaron a un nivel máximo desde octubre del 2008, no sólo amplió el déficit comercial, sino que sorprendió a los economistas, debido a la debilidad de la demanda interna.

La debilidad en la venta de casas y del consumo en general ha sido señalado por ejecutivos y analistas económicos como un dato de la realidad, pero el sorpresivo aumento de las importaciones es un indicador exactamente opuesto.

"El salto en las importaciones está fuera de proporción con el crecimiento en la demanda doméstica. Es una recuperación bastante débil pero el mayor lastre lo representa el comercio exterior, simplemente no tiene sentido", dijo Paul Ashworth, economista de Capital Economics en Toronto.

De todas formas la marcha de la economía estadounidense continúa lenta, aunque los economistas aún no predicen que se esté cerca de volver a entrar en recesión.

"No hay duda de que estamos perdiendo impulso en la recuperación económica. Pero si definimos recesión como dos o más trimestres de declive consecutivo del PIB, creo que no vamos en esa dirección", dijo Robert Dye, economista senior de PNC Financial Services en Pittsburgh.

El reporte del PIB que presentará el Departamento de Comercio muestra que las ganancias corporativas crecieron un 4,2 por ciento en el segundo trimestre, tras aumentar un 5,8 por ciento en los primeros tres meses del año.

El crecimiento del gasto de los consumidores, que se ha debilitado por el alto desempleo, posiblemente quede sin cambios en el 1,6 por ciento reportado el mes pasado, dijeron economistas.