Estados Unidos calificó de "infundadas" las acusaciones de Venezuela y Bolivia, sobre la supuesta implicación de Washington en el alzamiento policial en Ecuador.

Según el portavoz del Departamento de Estado estadounidense, Philip Crowley, "es una acusación infundada".

Los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez y de Bolivia, Evo Morales, acusaron a Estados Unidos de estar detrás de la sublevación de la policía en Ecuador.

Morales dijo que desde "el Departamento de Estado de Estados Unidos se gestan golpes de Estado".

Chávez, por su parte, dijo no tener dudas sobre la implicación de Estados Unidos en el alzamiento, y exigió a Washington "no meter sus viejas manos imperiales" en América Latina.

El portavoz estadounidense para América Latina, Charles Luoma-Overstreetm, dijo que las acusaciones carecen de valor.

Por su parte, la cancillería ecuatoriana dijo que Washington nada tuvo que ver con la revuelta policial en Quito.

El canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, dijo creer firmemente que el presidente de Estados Unidos, Barak Obama, no tuvo "nada que ver" en la sublevación policial, pero agregó que sí desconfiaba "de los grupos de poder" estadounidenses.