Sectores políticos y religiosos, así como de la sociedad civil estadounidense manifestaron su condena a la propuesta de un pastor de Florida de quemar copias del Corán el sábado 11 de septiembre.

Tanto la Casa Blanca, como la propia secretaria de Estado, Hillary Clinton, unieron sus voces a las de líderes religiosos y otras personalidades que expresaron su rechazo a la iniciativa.

Sin embargo, el reverendo Terry Jones, pastor y líder de una pequeña iglesia evangélica del estado de Florida confirmó su decisión de seguir adelante con su plan de quemar varias copias del Corán el sábado, cuando se cumple el noveno aniversario de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001.

"Seguimos decididos", dijo el reverendo Jones, en declaraciones al programa Early Show de la cadena CBS, tras anunciar en el pasado mes de julio su iniciativa para el "Día internacional de la quema del Corán". El pastor dijo haber recibido más de 100 amenazas de muerte en los últimos días, por lo que ahora ha decidido andar armado.

Un pequeño grupo

Tras su discurso en el Consejo de Relaciones Exteriores, en Washington, la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, lamentó que “en un país de 310 millones de habitantes, la acción de un pastor de una iglesia que tiene 50 personas, proponga esta acción desafortunada”.

Expresó su esperanza de que finalmente “decidan no hacerlo” o que si lo hacen “no reciban cobertura de prensa”, aunque reconoció que “este es el mundo en el que vivimos”, donde “pequeños grupos de personas con un teléfono celular o una página de Internet”, pueden tener amplia repercusión.

La secretaria Clinton no dudo en calificar la iniciativa como "vergonzosa", aunque expresó su satisfacción “por la condena clara e inequívoca” de parte de “líderes de todas las religiones de Estados Unidos”.

Por su parte el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, estuvo de acuerdo con el general David Petraeus, comandante de las Fuerzas de Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), en Afganistán, quien dijo que la iniciativa podría desencadenar represalias contra las tropas y el personal diplomático desplegado en el país.

También el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, advirtió que la quema de copias del Corán podría tener "un grave impacto negativo".

Orando

El pastor Jones no rechazó completamente las sugerencias para no realizar la quema del Corán, que los musulmanes consideran sagrado. Sin embargo dijo que esta orando sobre la protesta en su iglesia Dove World Outreach Center.

"¿Cuánto podemos retroceder? ¿Cuántas veces hacemos concesiones?", dijo Jones. "En lugar de dar marcha atrás, tal vez es hora de levantarse. Quizás es hora de enviar un mensaje al islamismo radical de que no vamos a tolerar su comportamiento", afirmó.