China ha rechazado acusaciones de que participa en espionaje cibernético, calificando las acusaciones de “mentiras” creadas por gente que trata de empañar la reputación del país.

El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Qin Gang, dijo a periodistas, este martes, que las acusaciones eran creadas por gente que teme la creciente influencia de China.

Analistas de seguridad cibernética dijeron que los problemas en la principal comunidad tibetana en el exilio en India llevaron a descubrir una de las redes más grandes de espionaje de Internet aparentemente originada en China.

Investigadores de instituciones académicas en Gran Bretaña, Estados Unidos y Canadá apodaron la virtual red de espionaje “GhostNet” o “Red Fantasma”.

Funcionarios del gobierno del Tíbet en el exilio dijeron, el lunes, que información de las computadoras de la oficina del Dalai Lama aparentemente terminaron en manos del gobierno chino.