El secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, hizo más estrictos los procedimientos para destituir a funcionarios de las fuerzas armadas debido a su orientación sexual.

El secretario Gates ordenó que sólo los secretarios del Ejército, la Armada o la Fuerza Aérea, en coordinación con funcionarios legales y empleados del Pentágono pueden aprobar una destitución oficial.

Gates dijo que su orden está destinada a asegurar la igualdad y el cuidado durante lo que llama “incertidumbre legal” de la política en relación a los homosexuales en las fuerzas armadas.

Una jueza de distrito dijo que la política conocida como “Don´t Ask, Don´t Tell” (No pregunte, no diga) es inconstitucional y ordenó a las fuerzas armadas detener todas las destituciones de soldados homosexuales. Pero una corte de apelaciones permitió que el gobierno continuara aplicando la política temporalmente.

El presidente Barack Obama pretende anular la prohibición de aceptar a los homosexuales en las fuerzas armadas, pero quiere que el cambio se haga por parte del Congreso y no de las cortes.