El departamento de Defensa de Estados Unidos dio a conocer que dio instrucciones para que se comience a procesar las solicitudes de aquellos potenciales reclutas que en sus documentos afirmen ser homosexuales.

La medida es en respuesta a una orden de un juez federal de suspender la política del Pentágono de Don´t Ask Don´t Tell (No preguntar, no decir), la cual prohíbe al Pentágono indagar sobre la orientación sexual de sus militares, tanto de hombres como de mujeres. 

Sin embargo, en los casos que se descubra que son homosexuales o digan que lo son, enfrentan la posibilidad de ser expulsados.

Posteriormente, en Riverside, California, la jueza de distrito, Virginia Phillips, negó la solicitud del gobierno de reinstaurar la política durante el proceso de apelación.

Hace una semana, la magistrada ordenó al Pentágono que suspendiera la prohibición de que los homosexuales declarados presten servicio militar, después de dictaminar que la política de Don´t Ask Don´t Tell es inconstitucional.