'Sandy' azotó en 2012 con fuerza la costa este de Estados Unidos, y dejó más de un centenar de muertos y destrucción numerosas de viviendas.
La reconstrucción de la costa de Nueva Jersey tras el huracán Sandy ha generado un nuevo debate sobre el aumento del nivel del mar.

En algunas comunidades costeras de menores ingresos se está instando a la gente a abandonar sus hogares y trasladarse al interior del estado, más alejados de la costa.

La devastación causada por Supertormenta Sandy a lo largo de la costa noreste de los Estados Unidos en 2012, parece haber convencido a muchos escépticos de que el calentamiento global y el aumento del nivel del mar, son ahora un peligro real y actual.
 
El estado de Nueva Jersey está gastando millones de dólares para construir diques y dunas de arena para proteger las playas más populares.
 

Las dunas o las casas
Las dunas o las casas

​​Sin embargo, en algunas comunidades costeras de menores ingresos se está instando a la gente a abandonar sus hogares y trasladarse al interior del estado, más alejados de la costa.

Desaparición de las playas
 
William Bowen es el residente más anciano de la isla Money en Nueva Jersey, y aún recuerda los tiempos en que frente a su casa había una playa amplia.
 
Ahora en cambio, lo que ve es un grupo de trabajadores que están ayudándolo a reponer la arena que fue arrastrada por la fuerza del oleaje que produjo el huracán Sandy el año pasado. Pero Bowen está decidido, y dice que ni la tormenta, ni el aumento del nivel del mar lo harán abandonar su casa.
 
 "Estoy aquí para quedarme, ¿de acuerdo?”, pregunta con firmeza, “me encanta estar aquí, porque aquí están mis raíces”, agrega. “Claro que tengo algunos problemas para estar aquí a mi edad. Pero, tengo 85 años ¿A dónde voy a ir?" se pregunta.

Burocracia para desalojar
 
Isla Money en realidad no es una isla, sino que es un pequeño poblado de casas modestas y remolques, ubicado en los humedales del sur de Nueva Jersey, donde el río Delaware desemboca en el Océano Atlántico.
 
El alcalde, Robert Campbell dice que desde que pasó el huracán Sandy parece haber un esfuerzo concertado de los organismos reguladores para obligar a los residentes a alejarse de la costa.
 
Las casas ubicadas en zonas inundables deben ser elevadas y explica que el condado está imponiendo estrictas normas respecto de las aguas sépticas, obligando a los residentes a gastar miles de dólares para modernizar sus sistemas.
 
"No sé cuál es el objetivo, pero están utilizando todos los poderes regulatorios que tienen para asustar e intimidar a las personas que viven en la bahía y hacer que quieran vender a programas como Blue Acres", dice Campbell.
 
Blue Acres es un programa estatal para comprar casas en zonas inundables.