Dos coches bomba explotaron cerca de un templo Shiita en la ciudad de Karbala, asesinando a 21 personas y dejando 50 heridas.

Autoridades iraquíes dijeron que los ataques tenían como blanco los peregrinos Shiitas que se dirigen a Karbala.

En otro incidente relacionado, un coche bomba explotó frente a las oficinas de la televisora Al-Arabiya, en Bagdad, dando muerte a cuatro personas y dejando otras 16 heridas.

Miembros de Al Arabiya dijeron que la explosión dañó gravemente el edificio y dejó un profundo cráter.

Por su parte, Estados Unidos y autoridades de alto rango de las Naciones Unidas condenaron el ataque.

Entre tanto, el jefe de la misión de asistencia de la ONU para Irak, Ad Melkert, dijo que todos los incidentes deben ser tomados en cuenta.

El vocero del Departamento de Estado estadounidense, P.J.Crowley, dijo que en Irak, continúan aquellos que recurren a “métodos barbáricos” con el propósito de intimidar a los medios de prensa y al pueblo iraquí.