La producción total de uranio de bajo enriquecimiento de Irán aumentó casi un 15 por ciento desde mayo para alcanzar las 2,8 toneladas.

La novedad surge de un nuevo reporte confidencial elaborado por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), la agencia de Naciones Unidas que se encarga de los asuntos nucleares, y al cual la agencia Reuters accedió a una copia.

El informe demuestra que el gobierno de Teherán continúa avanzando con su trabajo nuclear pese a las sanciones impuestas. El OIEA también revela que sigue preocupado por la posible actividad para desarrollar una carga nuclear para un misil.

Otra preocupación expresada en el informe está referida a lo de define como la "objeción reiterada" de Irán al ingreso a inspectores nucleares de la ONU. "La agencia rechaza la base sobre la cual Irán ha buscado justificar su objeción", indicó el reporte, también refiriéndose a casos anteriores en los que Irán elevó esas objeciones.

"También teme que la objeción reiterada a la designación de inspectores experimentados obstaculice el proceso de inspección y le reste a la agencia su capacidad de implementar salvaguardas en Irán", agregó el documento confidencial.

Las potencias occidentales probablemente considerarán los hallazgos del reporte como un respaldo a sus sospechas, que apuntan a que Teherán busca construir bombas atómicas, y como una señal que subraya la necesidad de que el país ingrese a negociaciones serias para controlar su programa nuclear.