La integración de la jueza Elena Kagan al panel de nueve miembros que conforman la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos, marca el inicio de una nueva era con la presencia de tres mujeres en el cuerpo.

La jueza Kagan fue confirmada en agosto (2010) por el Senado estadounidense, para reemplazar a John Paul Stevens, un juez liberal que se retiró después de 34 años en la corte.

A pesar de que se integrará con funciones plena, la jueza Kagan no participará en por lo menos 24 de los más de 50 casos que la corte aceptó para este período, debido a potenciales conflictos de interés con su previo trabajo como procuradora general.

Su ausencia de algunas apelaciones crea el potencial para que los restantes ocho jueces dividan sus votos y se generen empates de cuatro a cuatro en la votación. Bajo tal circunstancia, la decisión de un tribunal inferior es la que prevalece según establece el sistema de justicia estadounidense.