Mientras centenares de ciudadanos pierden sus casas por falta de pago y el desempleo roza el 10%, en Estados Unidos las elecciones de medio término para el Congreso y las estatales, registran cifras de recaudación y gasto sin precedentes.

Son las dos caras de una misma moneda, que revelan por un lado, los problemas que la sociedad vive, con una economía que no consigue consolidar su recuperación, y por otro, el poder de cabildeo de las campañas.

El poder  de recaudación de los candidatos, consigue, irónicamente, mostrarse inmune a la propia crisis económica que domina los debates.

Sin embargo, en el propio Distrito de Columbia, donde se encuentra la capital, Washington DC, y donde los congresistas que apuestan a su reelección procuran más fondos, voanoticias.com testimonió la situación que viven centenares de familias que no pueden pagar sus gastos del diario vivir.

En el Convention Center de la capital, funcionarios de las empresas que proveen servicios de electricidad, agua corriente, gas o telefonía, recibían y explicaban a los miles de postulantes, como presentar su solicitud de exoneración de cobro, al declarar su incapacidad de poder pagar las tarifas.

Un funcionarios de “DC Waters” (la empresa de Aguas Corrientes de DC), quien ha trabajado en el evento durante los últimos tres años, dijo a voanoticias.com que el número de postulantes “este año se ha triplicado” con respecto al año pasado 2009. Hace un año “antes del mediodía ya habíamos terminado de procesar todos los casos, y este año a la misma hora todavía tenemos miles de personas en la fila que se extiende todo alrededor del edificio” de más de una manzana.

Uno de los postulantes, el salvadoreño Francisco García se lamentaba diciendo que “estoy buscando trabajo desde junio del año 2009 y no he conseguido nada. Espero que al menos me ayuden con la electricidad”.

Dinero a manos llenas

En cambio, las elecciones nacionales de medio término del próximo mes de noviembre, viven una auténtica fiebre de dinero. La recaudación de fondos y el gasto registra niveles sin precedentes, en momento en que el oficialismo Demócrata y la oposición de los Republicanos, luchan por ganar el control del Congreso.

De acuerdo a recientes informes financieros de los propios partidos, los candidatos para los escaños en disputa en la Cámara de Representantes y el Senado federal, recaudaron casi $1.200 millones de dólares.

La cifra es muy superior a la registrada en los comicios de 2008, 2006 y 2004.

Las contiendas para gobernador en 37 estados, también están imponiendo nuevos récords en la captación de fondos. La multimillonaria republicana Meg Whitman es la líder en cuanto a recaudación y gasto, habiendo destinado $104 millones de dólares de su propia fortuna para la campaña a la gobernación de California.

"Podríamos estar en camino del ciclo más caro” de todas las elecciones, “incluso más que de 2008, lo cual es verdaderamente difícil de creer", dijo Michael Toner, un abogado especializado en las finanzas de campaña en la firma Bryan Cave y ex presidente de la Comisión Electoral Federal.

El dinero ha estado fluyendo hacia las elecciones primarias y se extenderá a la lucha electoral para noviembre, donde paradójicamente, los temas dominantes son la prudencia fiscal del gobierno, la contracción del gasto, el recorte de impuestos y la promoción del empleo. Sin embargo, cuando se trata de ganar elecciones, el objetivo es conseguir más dinero para no reparar en gastos.