En medio de una ola creciente de violencia relacionada con el narcotráfico que ha dejado cerca de 30.000 muertos en lo que va del sexenio, México se alista a celebrar el bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución.

Este día el presidente Felipe Calderón recibirá la visita de dignatarios extranjeros e invitados especiales, que participarán en un programa conmemorativo de valor cultural e histórico.

Según la cancillería, se contará con la presencia de más de 80 personalidades provenientes de alrededor de 50 naciones, además de la asistencia de los titulares de organismos multilaterales.

A la celebración asistirán los presidentes de Guatemala, Honduras, El Salvador, Panamá y Colombia; la Gobernadora General de Canadá, el Primer Ministro de Belice y la secretaria del Trabajo de Estados Unidos, entre otros.

El presidente Calderón y su esposa Margarita Zavala ofrecerán una cena oficial a los invitados en el Castillo de Chapultepec.

En la ciudad de México se ha puesto en marcha un importante dispositivo de seguridad a lo largo del Paseo de la Reforma y el Zócalo capitalino, donde a partir de mañana se desarrollarán las celebraciones, habrá un desfile, conciertos, un espectáculo de luces y fuegos pirotécnicos, además del tradicional grito de Independencia encabezado por el presidente desde el balcón central de Palacio Nacional.

El procurador capitalino Miguel Ángel Mancera aseguró que todo está listo para los festejos, en total habrá 115 puntos de revisión y se espera la asistencia de casi un millón de personas, sin embargo las autoridades han llamado a la población a vea los eventos por televisión.

De acuerdo con reportes de la prensa nacional, al menos 28 municipios del país han tenido que reorganizar los festejos del bicentenario debido al clima de violencia, de los cuales 14 ayuntamientos tuvieron que suspender algún tipo de evento.