El enviado de Estados Unidos para el Medio Oriente, George Mitchell, viaja a Israel en un esfuerzo por presionar a los líderes israelíes y palestinos para que continúen las negociaciones de paz.

La misión del embajador Mitchell tiene lugar después de que Israel reanudó la construcción de asentamientos en Cisjordania, lo que llevó al presidente de Palestina, Mahmoud Abbas, a amenazar con retirarse de las conversaciones.

El presidente Abbas dijo que decidirá si se retira o nó de las negociaciones luego de consultar con autoridades de naciones árabes la próxima semana.

Los palestinos exhortaron a Israel a reimponer por tres o cuatro meses más la moratoria sobre las construcciones, que expiró el domingo.

El vocero del Departamento de Estado de Estados Unidos, Philip Crowley, dijo que su país está decepcionado de que Israel no extendió la moratoria parcial de 10 meses.

“El proceso es importante. Es vital. Como las partes saben, sin estas negociaciones directas, Israel no tiene la seguridad que necesita y merece, y los palestinos no tienen el estado que quieren y merece. De modo que de una u otra manera, ellos tienen que encontrar la forma de continuar las negociaciones directas”, dijo Crowley.

En París, el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, se reunió con el presidente Abbas y lo invitó tanto a él como al primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, a continuar las negociaciones en Francia.

Sarkozy también pidió el fin de la construcción de asentamientos, al igual que el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon y los gobiernos de Gran Bretaña y de la Unión Europea.