Un general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) dijo que la transferencia de responsabilidades de seguridad a las tropas afganas depende de la cantidad de entrenadores de la Alianza disponibles para impulsar las fuerzas de seguridad locales.

En Bruselas, el teniente general estadounidense William Caldwell indicó a los aliados de la OTAN que se requieren alrededor de 1.000 entrenadores especializados adicionales para preparar a las fuerzas afganas para el 2011 con el fin de que el ejército estadounidense pueda comenzar a retirarse del país.

Caldwell también dijo que la policía afgana y el ejército necesita 133.000 reclutas más para aumentar las fuerzas de seguridad domésticas, otra condición que podría afectar la partida de las tropas.

El número de bajas y el bajo índice de recontrataciones para el ejército y la policía han sido problemas para el gobierno de Afganistán.

La OTAN lamentó la muerte de un soldado que fue ejecutado en un ataque insurgente en el sur de Afganistán, pero aún no se identifica la nacionalidad de esta persona.