La economía es el tema dominante en la campaña para las elecciones legislativas de medio término en Estados Unidos.

Los electores y los partidos coinciden en sus preocupaciones sobre el estado de la economía y los caminos a seguir. Mientras los demócratas en el gobierno insisten en que están aún intentando resolver los problemas generados tras dos gobiernos Republicanos, los opositores, centran sus críticas en el exceso de inversión pública.

Por otra parte, a pesar de que la recesión ha quedado atrás, la lenta recuperación y una tasa de desempleo aún alta, han incrementado la presión sobre el oficialismo y dado nueva vida a la oposición.

El desarrollo de la campaña en California, es un buen ejemplo, tal como lo destaca Mike O'Sullivan, el corresponsal de voanoticias.com en la costa oeste estadounidense, al analizar la carrera electoral en el estado.

El mismo problema, dos soluciones

Con la tasa de desempleo nacional en un 9,6%, y aún superior en California, los votantes insisten en la necesidad de tener más oportunidades laborales.

La actual senadora demócrata de California, la demócrata Barbara Boxer, afirma que la creación de empleos es la tarea más importante del gobierno. En tal sentido, ella dice que espera utilizar incentivos fiscales para promover negocios que sean ecológicos.

Su contrincante, la republicana Carly Fiorina, ex directora ejecutiva de Hewlett-Packard, coincide en el diagnóstico, aunque difiere en la solución. Fiorina propone reducir los impuestos, recortar el gasto público, y permitir que el sector privado se amplíe para crear puestos de trabajo.

El mismo debate se está dando en la elección a gobernador de California, en la que se enfrentan la ex directora ejecutiva de eBay, la republicana Meg Whitman, y el ex gobernador demócrata, Jerry Brown.

“Tenemos diferencias muy claras con mi oponente, Meg Whitman”, dijo Jerry Brown. Por su parte la candidata republicana afirma estar “dispuesta a darle a Jerry Brown la lucha más difícil y dura que ha visto en sus 40 años de carrera política”.

La burbuja convertida en bola de nieve

El atraso en el pago de hipotecas inmobiliarias en todo el país, tras la burbuja que vivió el sector de bienes raíces desde comienzos de la década, provocó una caída en el mercado de la vivienda que comenzó en 2006 y se profundizó en 2007, arrastrando como una bola de nieve, a toda la economía y generando una de las peores recesiones en 70 años.

En la ciudad de Stockton, el desempleo alcanzó un 17 por ciento, e incluso en un barrio de la ciudad, casi una tercera parte de los propietarios están en mora en sus hipotecas.

La crisis inmobiliaria provocó un aumento en el desempleo y la zona no se recuperó del impacto, dijo el economista Jeff Michael.

“La industria de la construcción y el desarrollo inmobiliario creaba muchos trabajos en esta zona. Pero ahora bajó un 90 por ciento", explicó Michael. "Y eso ha tenido un gran impacto en los ingresos fiscales estatales y locales, un enorme impacto en el empleo, y todo eso afectó a la economía”.

Ayuda a desempleados

En San Francisco, según destaca el corrresponsal de voanticias.com organizaciones no gubernamentales como Caridades Católicas, utilizan fondos privados y subvenciones del gobierno para ayudar a los desempleados. Ofrecen, por ejemplo, alojamiento en viviendas a corto plazo y capacitan laboralmente a las personas.

La Organización No Gubernamental (ONG), Caridades Católicas, maneja una unidad de viviendas de bajos ingresos en el centro de San Francisco y ofrece atención extraescolar para niños, además de otros tipos de ayudas.

“Cortaron la financiación para programas de apoyo a las personas, a las familias de bajos ingresos, a los que buscan empleo, los que necesitan capacitación laboral y ayuda para cuidar a los niños mientras trabajan. Y todas estas cosas están siendo afectadas por la economía”, dijo Chris Callandrillo, de Caridades Católicas.

Se buscan buenas ideas

Tanto los republicanos como los demócratas dicen que pueden resolver el problema. En California, los demócratas superan a los republicanos. Pero más de uno de cada cinco votantes del estado es políticamente independiente. Y Mark Baldassare, del Instituto de Política Pública de California, dijo que estos electores podrían determinar los resultados electorales.

“Los que son políticamente independientes estarán escuchando atentamente las soluciones propuestas, las soluciones reales, no sólo las críticas. Y hay un montón de críticas acerca de cómo están las cosas y qué se ha hecho mal hasta ahora. ¿Pero alguien tiene una buena idea sobre qué hacer a continuación? Hasta el momento, no han oído eso”, aseguró Baldassare.

Analistas políticos dijeron que los votantes están preocupados y enojados, y esto podría conducir a un cambio de poder en la Cámara de Representantes o de Senadores, que ahora está bajo el control de los demócratas.