El presidente Barack Obama calificó la fianza de $60.000 millones de dólares dada a la industria automotriz del país como un éxito.

El mandatario estadounidense se mostró satisfecho por los avances de la industria y les dijo a los trabajadores en Michigan que los fabricantes estadounidenses “están volviendo”.

Obama recorrió la planta de Chrysler en la ciudad de Detroit como parte de un esfuerzo por destacar el progreso de su administración en asuntos económicos.

El mandatario explicó que la inversión en la industria ha salvado más de un millón de empleos, y que por primera vez desde 2004, las principales compañías automotrices de Estados Unidos –General Motors, Ford y Chrysler—están operando con ganancias.

El presidente también indicó que la industria ha creado 55.000 empleos desde junio del año pasado (2009), el más fuerte crecimiento laboral que la industria automotriz estadounidense ha visto en una década.

Pero Obama también dijo que muchos de los 334.000 empleos eliminados luego que General Motors y Chrysler se declararan en bancarrota se perdieron para bien.