El candidato del oficialismo dijo que apostará a colocar a Colombia como un referente internacional, como son México o Chile.

El candidato favorito para ganar la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia, no dudó en extender la mano a Venezuela, y propuso que en caso de ganar impulsará una relación constructiva entre ambas naciones, mayores comercio y coordinación en el control e la frontera.

Las declaraciones de Santos fueron interpretadas como un mensaje no solamente al exterior del país, sino también a los centristas de su país, cuyos votos pretende atraer para consolidar una amplia victoria en el balotaje del próximo 20 de junio ante el independiente Antanas Mockus.

Santos que dobló a Mockus en la cantidad de votos obtenidos en la primera vuelta, 46,6 contra 21,5 por ciento, aunque por poco más de un 3 por ciento no pudo evitar el balotaje, dijo que de ganar, aspira a recomponer los lazos con Venezuela, que era el mayor socio comercial regional de Colombia, hasta el deterioro de las relaciones bilaterales.

El candidato oficialista que fue criticado por el presidente venezolano Hugo Chávez, prefirió no responder a los cuestionamientos y en cambio lo invitó a impulsar un relacionamiento basado en el respeto mutuo de ideas y a retomar la corriente comercial.

"Uno puede tener unas diferencias muy radicales frente a la forma de pensar y de concebir lo que es democracia y lo que es un modelo de desarrollo, pero si respetamos esas diferencias, podemos tener unas magníficas relaciones y tener un buen comercio y tener buena cooperación en la frontera", dijo Santos a la agencia Reuters.

El candidato oficialista también manifestó que apostará a impulsar a Colombia como un influyente operador internacional, y que tratará de reducir la dependencia económica de Estados Unidos en materia de seguridad.

"Simplemente que Estados Unidos entienda que somos un país amigo, que somos un socio estratégico y que podemos ayudar en muchas cosas que ellos inclusive ya están pidiendo", dijo Santos en referencia a la lucha contra el narcotráfico en Centroamérica y el Caribe, así como en relación al envío de tropas a Afganistán para tareas de remoción de minas antipersonales.