El Día Mundial del Agua se celebra con millones de personas en el mundo muriendo de sed.

En el siglo 21 el hombre aun no es capaz de llevar agua a todos los habitantes del planeta.

América Latina es una de las regiones más afectadas por la falta del vital líquido.

Miles de niños enferman y mueren al no tener agua que tomar o por ingerirla de fuentes contaminadas.

En la región hay 45 millones de personas que viven en hogares carentes de acceso a fuentes de agua potable, según datos de Unicef.

El 86% de las aguas residuales en Latinoamérica no son tratadas eficientemente, lo que provoca la muerte por diarrea a otro buen grupo de personas al año.

“No podemos darnos el lujo de no hacer nada con respecto a las cuestiones relacionadas con el agua”, afirmó Clarissa Brocklehurst, jefa de la sección de Agua, Saneamiento e Higiene de Unicef.

La especialista aseguró que en el mundo hay agua suficiente para todos, pero es necesaria la cooperación entre naciones para una “gestión adecuada de los recursos hídricos del mundo”.

“El acceso al agua potable y el saneamiento es esencial para todos los aspectos de la vida de los niños y niñas, desde la salud y la supervivencia hasta el respeto de su dignidad”, dijo Brockerhurst.

Mientras las potencias mundiales continúan luchando por no perder miles de millones de dólares en la actual crisis mundial, multitudes de personas en América Latina simplemente piden algo de agua potable que tomar.