El caso de “Vaca Muerta”


Mientras los reclamos para que Argentina respete los acuerdos internacionales de inversión se multiplican y a la lista se sumaron la secretaria de Estado, Hillary Clinton, el presidente de México, Felipe Calderón, el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, y el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, todavía la discusión sigue sobre los elementos que desencadenaron la decisión de Argentina.

La explicación general del gobierno argentino está relacionada con la llamada desinversión por parte de Repsol. Sin embargo, muchos analistas ponen el acento en la oportunidad de inversión, tras un ejercicio que realizó Repsol actuando como intermediario para el ingreso de empresa china a una operación que disponía en Brasil.

Según los expertos en el tema, el gobierno argentino habría querido evitar que Repsol hiciera lo mismo con el yacimiento que la compañía española descubrió en “Vaca Muerta”, ya que se entiende que el gobierno podía salir a buscar inversores sin tener a la compañía española en el medio. Incluso esta semana medios chinos informaron que la petrolera china Sinopec estaba negociando con Repsol la participación en el emprendimiento.

Vaca Muerta

En tal sentido, el propio presidente, Antonio Brufau fue quien insinuó que el gobierno argentino había modificado su actitud tras conocer el fuerte potencial Vaca Muerta.

Según estima el ejecutivo español, el descubrimiento del gigantesco yacimiento de hidrocarburos no convencionales por parte de Repsol-YPF, es la causa de la medida y no la llamada “desinversión”. El tema era clave para Repsol, ya que YPF representaba casi la mitad de sus ingresos.

"¿El descubrimiento que hizo Repsol YPF en Vaca Muerta no es el desencadenante de todo esto, no es el desencadenante del expolio?," se preguntó Brufau.

Según Repsol, “Vaca Muerta” podría disponer de unos 22.807 millones de barriles equivalentes de petróleo y su explotación duplicaría la producción de hidrocarburos de argentina. De todos modos, Brufau dijo que los chinos “son serios” y no estarían interesados en entrar “por una puerta falsa. Aquí hay un pleito”, afirmó.