Puede que la opción de que cada uno se aplique la vacuna contra la gripe en su casa y sin dolor, no este muy lejana.

Es más, los investigadores reconocen que esperan que algún día la vacuna de la gripe pueda ser enviada por correo. El estudio sobre las microagujas fue publicado en la revista Nature Medicine.

La idea es que la vacuna sea aplicada a través de una tirita conteniendo agujas muy pequeñas que apenas penetran la piel antes de disolverse inoculando la vacuna, un proceso que entre otras ventajas, tiene la potencialidad de ser prácticamente indoloro, tal como revelaron las primeras pruebas.

La superficie con las microagujas se siente como un papel de lija, explicó Mark Prausnitz, director de los científicos del Instituto Tecnológico de Georgia. La tirita se coloca en la piel y se deja durante cinco a 15 minutos, explicó el experto.

A la misma vez, como para la aplicación del parche con las miniagujas la gente no necesita ninguna preparación especial, se daría un paso gigantesco en la eliminación de las agujas y el desecho de las ampollas que contienen el inóculo, además de ayudar a las personas que tiene miedo a las agujas.

"El objetivo es tener una vía para administrar la vacuna que sea amigable al paciente", dijo Prausnitz.

El método propuesto consigue desarrollar un mecanismo "que no produzca dolor ni se vea amenazador, pero también que los pacientes se lo puedan administrar a sí mismos", tal como el que fue desarrollado por científicos de Georgia Tech y la Universidad Emory, dijo Prausnitz, con el apoyo de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH por sus siglas en inglés).

Los científicos están buscando ahora fondos para financiar pruebas del parche en personas, tras las experiencias con ratones de laboratorio y si todo sale bien, el mecanismo podría estar en uso en cinco años, según estimaciones.