Andreina Seijas es estudiante venezolana de doctorado en Harvard, su énfasis es la planificación urbana nocturna. Colabora con organizaciones como “Ciudad Laboratorio” en Caracas para retomar la vida nocturna en la capital venezolana.
Andreina Seijas es estudiante venezolana de doctorado en Harvard, su énfasis es la planificación urbana nocturna. Colabora con organizaciones como “Ciudad Laboratorio” en Caracas para retomar la vida nocturna en la capital venezolana.

BOSTON - Andreina Seijas es estudiante de doctorado en la Escuela de Diseño de Harvard, se especializa en planificación y gestión urbana nocturna.

Su oficina que se encuentra en Cambridge, es un reflejo de lo que a ella le apasiona. Calcomanías en las paredes, publicaciones sobre la mesa, libros y mapas, todos tratan sobre planificación de la vida nocturna en las grandes urbes del mundo.

“Me interesa cómo convertir la nocturnidad en un espacio de oportunidad para las ciudades, tradicionalmente pensamos en la noche como un espacio de miedo, la confrontación y violencia sobre todo en ciudades en América Latina”, indica Andreina Seijas a la Voz de América

Su mentor Manuel Delgado, que para nuestra entrevista está sentado a su lado, es arquitecto venezolano de la Universidad Central de Venezuela, tiene más de 20 años en Boston y profesor del “Wentworth Institute of Technology”, además de ser parte de la razón por la cual Andreina decidió dejar la comunicación y dedicarse a la planificación urbana.

“Ella tiene una visión de la ciudad diferente a la que tenemos los arquitectos, normalmente como planificadores. Ella tiene una visión que incluye la participación comunitaria en distintas horas del día y esa visión va muy bien con la actualidad”.

La pasión por la pernoctación urbana de Andreina, sin embargo, se inició muchos años antes de que llegara a Harvard.

“Trabajé para el municipio de Chacao y una de las experiencias que me llevó a trabajar en este municipio fue un festival muy interesante que se llamaba: “Por el medio de la calle”. El objetivo del festival era traer a las personas de diferentes partes de la ciudad, empezaba por lo general a las cuatro de la tarde y se prolongaba hasta finales de la noche. Ciudadanos podían caminar por la calle, participar en actividades culturales y era un punto de encuentro maravilloso”.

Esta experiencia sentó las bases del futuro profesional de Andreina, ahora se dedica a estudiar, desarrollar sus investigaciones y colaborar con proyectos en Caracas.

Andreina Seijas y Manuel Delgado conversan sobre arquitectura, planificación urbana y Caracas.

“Ciudad Laboratorio” es un grupo de personas que desde su vocación como activistas están recogiendo datos que identifican cuáles son esos flujos de transporte, policía y comercios en diferentes sectores de la capital venezolana”.

Parte del descubrimiento del proyecto ha ayudado a entender algunas de las principales preocupaciones de los residentes de Caracas.

“Por ejemplo se han dado cuenta de que de noche hay una minoría de mujeres que sale después de las ocho y media de la noche y que los ciudadanos usan más espacios privados que públicos”.

Andreina indica que gran parte de la actividad nocturna en Caracas se concentra en centros comerciales y en casas particulares, pero que hace falta volcarse de vuelta al espacio público, particularmente importante para los jóvenes.

Espera que a través de su trabajo ayude a cambiar la mentalidad de algunas personas de que la noche es sinónimo de problemas, crimen y violencia. “Muchas veces vemos la noche como un límite, como una pared, una frontera que no podemos cruzar y esta es una invitación para romper con ese paradigma y entender cómo la vida nocturna puede ser un espacio de encuentro”.