Locals evacuate Rohingya refugees from a boat at a coast of North Aceh, Indonesia, June 25, 2020 in this photo taken by Antara…
Los lugareños evacuan a los refugiados rohingya de un barco en una costa del norte de Aceh, Indonesia, el 25 de junio de 2020 en esta foto tomada por Antara Foto. Antara Foto / Rahmad / via REUTERS

WASHINGTON - La Agencia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) arribó a su 70 aniversario con el orgullo de lo que ha hecho, pero con el compromiso de continuar su labor. Así lo refiere José Samaniego, Representante de ACNUR para las Américas en entrevista en Foro de la Voz de América.

La Agencia del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados fue creada en 1950 con el objetivo de ayudar a las personas que se quedaron varadas después de la Segunda Guerra Mundial. En ese momento, se pensaba que su trabajo sería por algo muy específico y determinado en el tiempo, pero las condiciones del mundo han hecho que la agencia deba continuar con su defensa de los derechos de las personas refugiadas, desplazadas y solicitantes de asilo.

2021: Un año de retos

En conversación con José Samaniego, Representante de ACNUR para las Américas, durante el programa Foro de la Voz de América, refiere que el año 2021 será de difíciles retos. “Es verdad que la pandemia nos ha afectado a todos, pero más a afectado a aquellos que viven en una situación de mayor vulnerabilidad. En ese sentido te diría que el panorama no es alentador. Primero las cifras, estamos hablando de 80 millones [de personas]. Segundo, por el impacto que ha tenido en la vida de la gente. La gente ha perdido su empleo, ha perdido su fuente de ingreso básico (…) y todo esto en un contexto en el cual vemos ya una grave crisis económica que va a ser muy difícil la recuperación”, señala.

Ante este panorama que se avecina, José Samaniego insiste en que el mensaje de la agencia que representa debe ser aprender de lo vivido. “La situación va a ser complicada para todos, pero también la pandemia nos ha enseñado que, si no salimos todos juntos adelante, no hay solución ante un problema sanitario de esta dimensión”.

En este sentido, Samaniego recalca que los gobiernos deben entender que “la gente no sale porque quiere. La gente sale porque está obligada a hacerlo”, por lo que es necesario establecer un compromiso firme de apoyo a esta población vulnerable.

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Monto no suficiente

ACNUR se ha establecido un monto de 1.400 millones de dólares para el año 2021, sólo para atender la parte interagencial y humanitaria. Según explica Samaniego, lo que respecta a los migrantes y refugiados de Venezuela existe una plataforma que se maneja juntamente con la OIM, tiene 150 socios y trabaja en 17 países. El monto que se ha establecido es de Mil cuatrocientos millones con una población beneficiaria de aproximadamente 3.3 millones de personas.

“¿Es suficiente? No lo creo – señala José Samaniego – Este monto se destinaría a atender las necesidades más inmediatas como son humanitaria, de salud, alojamiento y una parte de capital semilla para la reinserción laboral”.

Crisis hemisférica con ciertos acentos

Si bien el continente americano en su totalidad enfrentará un año de crisis económica histórica, según cifras de la CEPAL, la Agencia de Naciones Unidas para los refugiados hace hincapié en ciertos países que son los que despiertan mayor atención. De acuerdo con José Samaniego, en primer lugar se encuentra Venezuela, seguida de los países del Triángulo Norte (Honduras, El Salvador y Guatemala) luego Colombia y, finalmente, Nicaragua.