La tormenta tropical Gordon gana fuerza y se convertiría en huracán el martes, 4 de septiembre de 2018.
La tormenta tropical Gordon gana fuerza y se convertiría en huracán el martes, 4 de septiembre de 2018.

Trabajadores están retirando las cajas de señales de tráfico a lo largo de una carretera frente a la playa en Mississippi y bajando los semáforos altos antes de la llegada de la tormenta tropical Gordon.

El vocero del Departamento de Transporte de Mississippi (DOT por sus siglas en inglés), Jason Scott, dice que se están eliminando alrededor de 50 cajas de control de señales a lo largo de la ruta U.S. 90, que corre paralela al Mississippi Sound (Ensenada del Mississippi) y podría quedar bajo el agua en la marejada de Gordon.

Los trabajadores también están bajando docenas de luces desde altos mástiles a lo largo de la cercana Interestatal 10.

El DOT está cerrando tres puentes levadizos, impidiendo el paso hacia el interior para botes más altos. Luego, los trabajadores quitarán las puertas de advertencia para evitar que se vuelen con el viento.

Los equipos también están listos para remover arena y escombros de la U.S. 90 y otras carreteras después de la tormenta.

Los meteorólogos dicen que Gordon debería convertirse en huracán poco antes de tocar tierra a lo largo o cerca de la costa de Mississippi la noche del martes. De allí,  está previsto que avance tierra adentro sobre el bajo Mississippi el miércoles. 

Gordon se formó cerca de los Cayos de Florida el lunes temprano y descargó fuertes lluvias y vientos en la parte sur del estado. 

El vórtice del meteoro estaba a 450 kilómetros (280 millas) al este-suroeste de la desembocadura del Río Mississippi, según la previsión disponible en la madrugada del martes. Los vientos máximos sostenidos de Gordon alcanzaban los 100 km/h (65 mph). 

Las autoridades activaron una alerta por huracán para la zona comprendida entre la desembocadura del Río Pearl, en Mississippi, y la frontera entre los estados de Alabama y Florida. En varias partes de los estados del golfo se esperan hasta 20 centímetros (ocho pulgadas) de lluvia para el jueves en la noche. 

El Centro Nacional de Huracanes, con sede en Miami, apuntó que el meteoro podría provocar una marejada “potencialmente mortal” en partes de la costa del golfo.

Se activó un aviso de fuerte oleaje para la zona entre Shell Beach, en Luisiana, y Dauphin Island, en Alabama, indicando que podrían producirse inundaciones peligrosas. La región podría sufrir crecidas de entre 0,9 y 1,5 metros (entre 3 y 5 pies). 

El gobernador de Luisiana, John Bel Edwards, declaró el estado de emergencia el lunes y dijo que se movilizarán 200 soldados de la Guardia Nacional al sureste del estado.