La cumbre entre los presidentes Donald Trump y Kim Jong Un da seguimiento a la primera celebrada el pasado año en Singapur.
La cumbre entre los presidentes Donald Trump y Kim Jong Un da seguimiento a la primera celebrada el pasado año en Singapur.

El presidente estadounidense Donald Trump llegó al martes a Vietnam para una segunda reunión con el líder de Corea del Norte Kim Jong Un en la que buscará convencer a Pyongyang que abandone sus armas nucleares a cambio del levantamiento de sanciones a su vapuleada economía y mejores relaciones con Estados Unidos y otras naciones.

​​Trump salió de Washington el lunes por la tarde a bordo del avión presidencial y aterrizó el martes por la noche en Hanói tras hacer escalas de reabastecimiento de combustible en Inglaterra y Qatar. Kim arribó antes el martes tras viajar en tren a través del sur de China hasta la frontera con Vietnam y a Hanói en una limusina blindada.

Acabo de llegar a Vietnam”, escribió el presidente en su cuenta de Twitter, “gracias a todos por el gran recibimiento en Hanoi. Increíbles multitudes y mucho amor”.

​​La cumbre da seguimiento a la primera celebrada el pasado año en Singapur. Se espera que esta vez firmen un documento acerca de negocios internacionales.

Una agenda apretada

Esta noche del martes será el primer encuentro oficial entre Trump y Kim, que incluye una cena formal.

Para el miércoles, Trump estará con centrado en la relación bilateral con Vietnan. Es por ello el miércoles primero se reunirá con el presidente de Vietnam. Posteriormente, ambos mandatarios realizarán la firma de acuerdos comerciales entre ambos países. El presidente estadounidense también tendrá una reunión privada con el primer ministro vietnamita.

No será hasta las 6:00 p.m., hora local, que el presidente Trump se reúna con autoridades norcoreanas después de la primera reunión, en el hotel Sofitel Legend Metropole. 

El jueves habrá un encuentro bilateral entre Trump y Kim y se espera que nuevamente hablen específicamente del tema de la desnuclearización y de la posibilidad de declarar la paz en la península coreana.

​​Pese a los avances registrados no existe un camino real para la desnuclearización. El secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, ha asegurado que Corea del Norte sigue siendo una amenaza nuclear.

​​La agencia de noticias AP informó temprano el martes la llegada de Kim a Hanói, un evento que atrajo a curiosos en los sitios por los que pasó en la limusina blindada y rodeado de su séquito de guardias de seguridad.

La cumbre atrae la atención del mundo, toda vez que busca abordar el que quizás sea el mayor desafío para la seguridad global: el intento de Pyongyang por tener un programa nuclear que está a punto de convertirse en una amenaza viable para cualquier objetivo en el planeta.

Soldados, policías y periodistas internacionales se agolpaban en el exterior del hotel Meliá de Hanói, donde se aloja Kim, y cientos de curiosos ciudadanos esperaban detrás de las barreras de seguridad con la esperanza de ver al líder norcoreano.

Mientras las banderas de Vietnam, Corea del Norte y Estados Unidos ondeaban bajo una llovizna fría, docenas de cámaras hicieron saltar sus flashes y algunos ciudadanos gritaron y usaron sus celulares para captar la llegada de Kim, como si se tratase de una estrella de rock, al hotel.

"Me gusta", dijo Van Dang Luu, una residente que trabaja en un banco cercano, sobre Kim. "Él es muy joven y muy interesante. Y es muy poderoso. Trump no es joven, pero creo que es muy poderoso".

Las expectativas para la cumbre de Hanói son elevadas luego de que la vaga declaración final de la reunión de Singapur en junio decepcionó a muchos.

​​Horas antes de su llegada a la frontera, la televisora japonesa TBS mostró imágenes de Kim durante una parada para fumar antes del amanecer en una estación de China, mientras una mujer que parecía ser su hermana Kim Yo Jong, sostenía un cenicero de cristal.

Trump vuela desde Washington para la histórica cita.

Lea: Trump predice que Kim hará "sabía decisión" sobre desnuclearización.

Aunque muchos expertos son escépticos con que Kim vaya a abandonar un arsenal nuclear que podría considerar su única garantía para seguir gobernando, en Hanói hay una emoción palpable, casi carnavalesca, a medida que se realizan los últimos preparativos. Además se registraron enormes atascos en unas calles ya de por sí congestionadas.

El fuerte dispositivo de seguridad seguramente será apreciado por las autoridades norcoreanas, que son extremadamente cuidadosas con la seguridad de Kim Jong Un.

​​Férrea seguridad

Funcionarios en Hanói señalaron que dispusieron de unos 10 días para preparar la reunión -mucho menos de los cerca de dos meses que dijeron que tuvo Singapur para alistarse para el primer encuentro entre los dos mandatarios el pasado junio-, pero se comprometieron a proporcionar una férrea seguridad a los líderes.

"La seguridad estará al máximo nivel", dijo el viceministro vietnamita de Exteriores, Le Hoai Trung, a reporteros.

El fuerte dispositivo de seguridad seguramente será apreciado por las autoridades norcoreanas, que son extremadamente cuidadosas con la seguridad de Kim, el tercer miembro de su familia que gobierna la hermética nación con un poder absoluto. La decisión de Kim de viajar a Vietnam en tren y no en avión podría estar influida por una mejor capacidad de controlar la seguridad.

"Realmente espero poder ver a Kim Jong Un. Es un hombre interesante. Y rara vez viaja a ningún sitio, así que sería genial verlo", señaló Nguyen Trong Toan, un maestro retirado que esperaba a un lado de una de las carreteras por las que circularía la caravana de Kim.

Las expectativas para la cumbre de Hanói son elevadas luego de que la vaga declaración final de la reunión de Singapur en junio decepcionó a muchos.

En una reunión con asesores en Seúl, el presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, dijo el lunes que las conversaciones entre Trump y Kim serían una oportunidad crucial para lograr la paz en la Península de Corea.

(Con información de AP)