Un anciano se prepara para votar en la elección general de España, en Pozuelo de Alarcón, en las afueras de Madrid, el domingo 28 de abril de 2019.
Un anciano se prepara para votar en la elección general de España, en Pozuelo de Alarcón, en las afueras de Madrid, el domingo 28 de abril de 2019.

Una España dividida votó el domingo en su tercera elección general en cuatro años, con la mirada puesta en si un partido de extrema derecha entrará al Parlamento por primera vez en décadas y posiblemente ayudará a destituir al gobierno socialista.

El primer ministro en funciones, Pedro Sánchez, está listo para ganar la mayoría de los votos, pero sus socialistas parecen estar lejos de obtener una mayoría en el parlamento para formar un gobierno por sí mismos.

El presidente de España y candidato del partido Socialista, Pedro Sánchez, vota en las elecciones generales en Pozuelo de Alarcón, en las afueras de Madrid. Domingo 28 de abril de 2019.

​​La fragmentación del panorama político es el resultado de la austeridad que siguió a una recesión, el desencanto con la política bipartidista y el reciente aumento del populismo de extrema derecha.

Sánchez convocó la votación del domingo luego de que una propuesta de presupuesto nacional fuera rechazada en la Cámara Baja por la oposición de centro derecha y los separatistas catalanes que presionaban por la autodeterminación en su región noreste.

Las encuestas realizadas hace una semana encontraron que aproximadamente un tercio de los casi 37 millones de votantes elegibles no habían decidido cómo votarían. Su decisión, y la alta asistencia esperada, podrían cambiar el resultado entre los bloques de la izquierda y la derecha que se han formado durante la carrera electoral.

El partido anti-austeridad Unidas Podemos (United We Can) se ha ofrecido a formar parte de una coalición con los socialistas, pero es posible que deban depender de partidos más pequeños, incluidos los separatistas catalanes.

Una religiosa vota durante la elección general en Barcelona, España, el domingo 28 de abril de 2019.

​​En la derecha dividida, tres partidos compiten por el liderazgo: el Partido Popular conservador (PP), que alguna vez fue dominante, Ciudadanos de centro derecha y el Partido Vox nacionalista y anti-migrante, que parece que va a ingresar a la cámara baja del Parlamento por primera vez. Su llegada marcaría un gran cambio en España, donde la extrema derecha no ha jugado un papel importante desde la transición del país a la democracia tras la muerte del dictador general Francisco Franco en 1975.

Las urnas de votación abrieron a las 9 a.m. (0700GMT) el domingo y se cerrarán a las 8 p.m. (1800GMT), con resultados esperados unas horas más tarde.

Hablando el domingo poco después de emitir su voto, Sánchez dijo que quería que el voto diera una mayoría parlamentaria que pueda emprender reformas sociales y políticas en el país.

El primer ministro dijo que quería que la cámara baja apoye "un gobierno estable que con calma, serenidad y resolución mire hacia el futuro y logre el progreso que nuestro país necesita en materia de justicia social, armonía nacional y limpieza política".

Españoles hacen fila para votar en las elecciones generales del domingo 28 de abril de 2019, en Barcelona.

​​Ciudadanos y el PP han centrado sus campañas en derrocar a Sánchez, insinuando en repetir el gobierno de coalición que, con la ayuda del respaldo parlamentario de Vox, derrocó a los socialistas de más de tres décadas en el poder en la región sur de Andalucía a principios de este año.

Albert Rivera, de Ciudadanos, dijo que se necesitaba una alta participación el domingo para "marcar el comienzo de una nueva era".

Pablo Casado, quien recientemente asumió el liderazgo del PP conservador y lo ha dirigido a la derecha en un esfuerzo por detener el drenaje de los votos a Vox, calificó la votación como la "más decisiva" del país en los últimos años.

El líder del partido Unidos Podemos, Pablo Iglesias, también destacó la importancia de votar el domingo.

"Mi sensación es que en España hay una amplia mayoría progresiva, y cuando hay una alta participación, queda muy claro", dijo Iglesias.

El líder de Vox, Santiago Abascal, que ha estado atrayendo a las multitudes más grandes durante la campaña, dijo a los periodistas en Madrid que "millones de españoles van a votar con esperanza, lo harán sin temor por nada ni por nadie".

Alberto Rivera, líder del partido Ciudadanos, vota en la elección general de España en Hospitalet de Llobregat, Barcelona, el domingo 28 de abril de 2019.

​​En la escuela pública del Palacio Valdés, en el centro de Madrid, a la votante Alicia Sánchez le preocupa que el partido nacionalista pueda influir en la formulación de políticas si logran una toma de poder significativa el domingo.

"Siempre he venido a votar, pero esta vez se siente especial. Me preocupa cómo Vox puede influir en las políticas sobre las mujeres y otros temas. Son claramente homofóbicos. Leer su programa es algo así como hace 50 años", dijo la trabajadora administrativa de 38 años.

Habiendo votado en todas las elecciones desde que España regresó al gobierno democrático hace cuatro décadas, Amelia Gómez y Antonio Román, ella, 86 y él 90, dijeron que tenían poca fe en cualquier candidato.

"Lo único que quiero es que quien gane cuide a los ancianos", dijo Gómez, quejándose de que los dos reciban menos de 1.000 euros (1.100 euros) al mes en pensiones estatales.

La votación decidirá los 350 miembros del Congreso de Diputados, quienes luego elegirán un gobierno, y también 208 senadores para la Cámara Alta.

Por primera vez desde que España pasó a la democracia en la década de 1970, más de 100.000 personas con discapacidades mentales pueden votar en las elecciones generales.