La Clasificación Internacional de Enfermedades fue revisada por última vez hace 28 años.
Según la OMS, dos tercios de los casos se encuentran en ocho países: India, Pakistán, Bangladesh, China, Indonesia, Filipinas, Sudáfrica y Nigeria.

La tuberculosis es una epidemia cuyo tratamiento y combate requiere de más fondos. Ese fue el mensaje final de la primera reunión de alto nivel centrada en esa enfermedad infecciosa durante la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York.

Amina Mohammad, secretaria general interina de la ONU, dijo que la enfermedad está alimentada por la pobreza, la desigualdad, la migración y el conflicto, y que se necesitan $13 mil millones adicionales por año para controlarla.

En 2017, la tuberculosis mató a más personas que cualquier otra enfermedad contagiosa: más de 1,3 millones de hombres, mujeres y niños.

La Organización Mundial de la Salud estima que los 10 millones de personas que se infectan cada año viven principalmente en países pobres con acceso limitado a la atención médica.

El Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, jefe de la OMS, dijo a la asamblea que asociarse es vital para terminar con la enfermedad y que la organización está comprometida a trabajar con cada país, socio y comunidad.

La mayoría de los casos pueden curarse con un tratamiento de seis meses. Pero como los líderes mundiales le dijeron a la asamblea, los medicamentos son caros y el estigma asociado con la TB impide que las personas sean examinadas y tratadas.

Justo días antes de la reunión de alto nivel, la OMS publicó su informe anual sobre la tuberculosis. Encontró casos en todos los países y entre todos los grupos de edad. También encontró que dos tercios de los casos se encontraban en ocho países: India, Pakistán, Bangladesh, China, Indonesia, Filipinas, Sudáfrica y Nigeria.

La reunión finalizó con la adopción de una declaración destinada a fortalecer la acción y las inversiones para acabar con la tuberculosis y salvar millones de vidas.