"La hiperinflación está lejos de terminar", dijo el diputado opositor Ángel Alvarado al presentar los resultados.
Billetes de 100 bolívares fueron tirados a la basura en una estación de servicio en Caracas, Venezuela, el lunes, 20 de agosto de 2018.

CARACAS - La oposición venezolana convoca a un paro laboral en rechazo a las medidas económicas del gobierno, pero la federación que agrupa a las principales empresas del país aclaró que no se sumará a la huelga, sin embargo dio libertad a sus empleados para acatar el llamado de la oposición.

El dirigente opositor Juan Pablo Guanipa destacó que la medida es una protesta contra lo que califican como una megadevaluación, que según sus cálculos, ha depreciado la moneda 1.300%. 

"No es este un paro empresarial. Es un paro ciudadano, es un paro cívico, de trabajadores. Sí alguna empresa decide abrir, que abra sus puertas. Sus trabajadores no van a ir". 

El gobierno, por su parte, asegura que la reconversión monetaria que entró en vigencia el lunes fue exitosa. La vicepresidenta Delcy Rodríguez advirtió que el próximo paso para recuperar la economía del país comienza hoy y es la regulación de precios de 50 productos. 

"Esos precios deben respetarse. Las instituciones del Estado harán respetar esos precios".

Pero no todos confían en esos anuncios. Carlos Noguera es mesero. Teme que el restaurante donde trabaja hará ajustes ante el aumento salarial del 3.600%.

"Yo creo que no irá a cerrar, pero por lo menos la mitad del personal yo creo que lo van a sacar porque con este aumento quién lo va a aguantar. Nadie lo aguanta".

​​En respuesta al paro convocado por la oposición, el oficialismo llamó a sus seguidores a marchar por el centro de Caracas hasta el Palacio de Miraflores en apoyo a las medidas económicas.

Escuche el informe de Adriana Núñez Rabascall, colaboradora de VOA en Venezuela.

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VOA: Informe de Venezuela

 

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