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Melania Trump visita centro de detención de niños migrantes en Texas


La primera dama de EE.UU., Melania Trump y el secretario de Salud y Servicios Humanos, Alex Azar (izquierda), escuchan a funcionarios de servicios sociales del Centro para niños Upbring New Hope, de la iglesia luterana para el sur de EE.UU., durante una visita sorpresa a la instalación que alberga a niños migrantes detenidos en la frontera.
La primera dama de EE.UU., Melania Trump y el secretario de Salud y Servicios Humanos, Alex Azar (izquierda), escuchan a funcionarios de servicios sociales del Centro para niños Upbring New Hope, de la iglesia luterana para el sur de EE.UU., durante una visita sorpresa a la instalación que alberga a niños migrantes detenidos en la frontera.

La Primera Dama de Estados Unidos, Melania Trump, realizó el jueves una visita sorpresa a dos instalaciones en Texas que alojan a algunos de los más de 2.300 niños separados de sus padres después que ingresaron a Estados Unidos sin autorización.

En McAllen, Texas, la señora Trump recorrió una instalación de servicios sociales sin fines de lucro para niños migrantes que alberga a 55 menores.

Según una declaración de la Casa Blanca, "sus objetivos son agradecer a las fuerzas del orden y los proveedores de servicios sociales por su arduo trabajo, prestar apoyo y escuchar más sobre cómo la administración puede construir sobre los esfuerzos ya existentes para reunir a los niños con sus familias", un día después de que su esposo, el presidente Donald Trump ordenara poner fin a la política de su administración de separar a las familias en la frontera.

Ella quiere ver lo que es real", le dijo a CNN la portavoz de Melania, Stephanie Grisham. "Quería ver lo más cercano a lo que había estado viendo en la televisión. Ella quiere ver una visión realista de lo que está sucediendo ".

Imágenes de la visita en la televisión, muestran a la Primera Dama reunida con los funcionarios del Centro que visitaba y haciendo preguntas como ¿Cuánto tiempo los niños permanecen en la instalación? y ¿Cómo podía ayudar a acelerar la reunificación familiar?.

La primera dama se reunió con el director ejecutivo del Centro, un administrador de casos, un coordinador de atención médica y otros, mientras comenzaba a recorrer la instalación.

Le dijeron que los niños allí, la mayoría de los cuales tienen entre 12 y 17 años, suelen estar "angustiados'' cuando ingresan por primera vez. Sus estados físicos y mentales se evalúan inmediatamente, y se les da orientación.

El director del programa, Roy De La Cerd, dijo a la Primera Dama que los niños, en su mayoría guatemaltecos, suelen permanecer en el centro durante un promedio de 42 a 45 días. Indicó que el personal tiene "una gran pasión por trabajar con estos niños'' y que el centro es ''su hogar''.

La señora Trump también se reunió con menores albergados en el centro, y aseguró que el presidente estaba al tanto de su viaje y la apoyaba totalmente.

"Ella le dijo 'Me voy a Texas' y él le dio su apoyo", declaró su portavoz Grisham.

La señora Trump, quien ha centrado su posición en el bienestar de los niños, al parecer fue una de las personas que persuadieron al presidente a que revoque su política.

El fin de semana pasado, Grisham emitió un comunicado aseverando que la primera dama "detesta" ver que hay niños que están siendo separados de sus padres y "cree que tenemos que ser un país de leyes, pero también tenemos que ser un país que gobierna con corazón.

Melania Trump dijo anteriormente a través de su portavoz que "odia" ver a las familias separadas en la frontera. Un funcionario de la Casa Blanca dijo el miércoles, que la señora Trump había estado dando a conocer su opinión al presidente de que tenía que actuar para mantener unidas a las familias de inmigrantes.

Polémica por chaqueta

Sin embargo, dentro de la importante visita hecha por la Primera Dama a la frontera, una chaqueta que usó al salir de la Casa Blanca ha causado controversia e hizo tendencia en Twitter.

La chaqueta de color verde militar de la tienda de ropa española Zara, dice en la espalda "No me importa, ¿verdad?'' en letras tipo graffiti.

La primera dama de EE.UU., Melania Trump, llega a la base aérea Andrews en Maryland, antes de viajar a Texas para visitar un centro de detención de menores migrantes. Su chaqueta con un mensaje que dice "A mi no me importa, y ¿a tí?", causó polémica. Junio 21 de 2018.
La primera dama de EE.UU., Melania Trump, llega a la base aérea Andrews en Maryland, antes de viajar a Texas para visitar un centro de detención de menores migrantes. Su chaqueta con un mensaje que dice "A mi no me importa, y ¿a tí?", causó polémica. Junio 21 de 2018.

La portavoz de la señora Trump, Stephanie Grisham, dijo al preguntarle los periodistas sobre el mensaje que transmitía dada la razón de la visita: "'Es una chaqueta". No hubo un mensaje oculto. Después de la importante visita de hoy a Texas, espero que los medios no elijan centrarse en su vestuario".

Grisham subrayó ese mensaje en un tweet con las etiquetas #SheCares (A ella le importa) y #ItsJustAJacket (Es solo una chaqueta).

La señora Trump bajó del avión con una chaqueta amarilla pálida al aterrizar en McAllen. En Twitter, un usuario tomó parte de la imagen del mensaje en la chaqueta para promover grupos que trabajan en nombre de los niños inmigrantes.

Zara, que tiene gran presencia en los Estados Unidos y en todo el mundo, no hizo comentarios sobre el asunto. La chaqueta pertenece a la temporada de primavera-verano 2016 de la compañía.

La chaqueta juvenil contrasta con el vestuario típicamente atrevido y con sabor extranjero de la primera dama. En apariciones públicas, la primera dama ha llevado diseños de Dolce & Gabbana, Del Pozo, Christian Dior, Emilio Pucci, Givenchy y Valentino, a menudo con atrevidos tacones de Christian Louboutin.

No es la primera vez que la ropa o zapatos de la primera dama han causado un gran revuelo. En agosto pasado, un par de tacones de aguja característicos de Melania Trump, le valieron una ola de críticas cuando abordó el Air Force One con destino a Texas para recorrer la devastación dejada por el huracán Harvey. Al aterrizar, se había cambiado a zapatillas blancas de tenis.

En uno de los debates presidenciales de 2016, la señora Trump se presentó con una blusa de seda rosa brillante con un gran lazo en el cuello, conocida como una "blusa de lazo". Eso fue solo días después de que surgieron informes de que su marido hizo comentarios obscenos años antes sobre agarrar mujeres por los genitales.

En el otro lado del pasillo político, la ex primera dama Michelle Obama rutinariamente sufría los comentarios de los críticos por usar ropa sin mangas. Su esposo, el presidente Barack Obama, fue la comidilla de un ciclo de noticias de 24 horas cuando se puso un traje de color canela en 2014 para una conferencia de prensa.

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