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Presidente Piñera gobierna con mínimo apoyo en Chile


Piñera tiene apenas 6% de aprobación según una encuesta realizada por el Centro de Estudios Públicos CEP.
Piñera tiene apenas 6% de aprobación según una encuesta realizada por el Centro de Estudios Públicos CEP.

El presidente Sebastián Piñera gobierna Chile sin la confianza de su pueblo a tres meses de un violento estallido social que hizo tambalear al país y a todas las instituciones chilenas.

La tensa situación que vive Piñera fue refrendada el jueves por la más reciente encuesta del Centro de Estudios Públicos CEP, la más respetada en el medio local, que señaló que su aprobación cayó de 25% en junio de 2019 a 6% en diciembre. Se trata del peor resultado obtenido por un gobernante desde el regreso a la democracia hace 30 años. Su desaprobación subió al 82%.

"Esta es la peor evaluación que ha tenido un presidente desde el retorno a la democracia", indicó Ricardo González, coordinador del Área de Opinión Pública del CEP, quien presentó el estudio realizado entre el 28 de noviembre y el 6 de enero, en plena crisis social que ya alcanza los tres meses en los que han muerto 29 personas y miles han resultado heridas.

El lunes, otra encuesta de la consultora Plaza Pública Cadem, indicó que la aprobación de Piñera alcanzaba un 10%.

La expresidente socialista Michelle Bachelet (2014-2018) poseía la peor evaluación presidencial con un 15%, según la encuesta de agosto de 2016 del CEP.

El CEP, que realiza dos encuestas por año, basó su estudio en 1.497 entrevistas cara a cara realizadas entre el 28 de noviembre --un mes exacto después del estallido social-- y el 6 de enero de 2020.

El discreto apoyo a Piñera, un millonario empresario de 70 años quien enfrenta su segundo mandato (el primero fue entre 2010 y 2014) se explica por un "castigo transversal" a su gestión de gobierno y a toda la clase política chilena, ante las masivas manifestaciones en las que la ciudadanía demanda una serie de cambios sociales, explicó González.

La encuesta indica que un 55% de los encuestados aprueba las protestas que comenzaron el 18 de octubre, y un 38% de los consultados manifestó que el estallido social se produjo por el malestar de la población ante la desigualdad de ingresos y un 16% por las bajas pensiones.

Un 81% de los encuestados dice que el desempeño en la crisis del presidente Piñera fue "malo o muy malo", un 14% manifiesta que fue "regular" y un 3% lo hizo "bien o muy bien".

En tanto, un 56% cree que la situación económica actual es muy mala y un 47% estima que la democracia funciona muy mal.

Tras la prolongada crisis, y pese a varias mejoras sociales y a decenas más prometidas por el mandatario --que dependen de la aprobación, modificación o rechazo de un Congreso que no lo favorece-- Piñera trastocó su agenda de gobierno por una serie de anuncios de cambios que siguen sin convencer a los chilenos.

“El presidente Piñera está en una situación de aislamiento... está gobernando un vacío de poder que se ha generado por la explosión social” de octubre del año pasado, incrementada por prioridades equivocadas en su oferta de mejoras y por “una relación con su coalición de respaldo que se ve cada día más débil”, declaró a The Associated Press el analista político Marcelo Mella.

Piñera, un multimillonario cuya fortuna se sitúa entre las cinco más grandes del país, tampoco ha tenido éxito en el control del orden público en Chile, por lo que ha recibido críticas de organismos internacionales que velan por el respeto de los derechos humanos, como Human Right Watch y la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

El estallido social del 18 de octubre, que siguió a protestas estudiantiles contra un alza tarifaria en el subterráneo, provocó millonarias pérdidas económicas y materiales, unos 200.000 despidos y una brusca caída del crecimiento económico en octubre y noviembre.

Piñera envió diversos proyectos de ley al Congreso. En éstos se consideran apoyos a los pequeños comercios e incrementos en las jubilaciones de los más pobres mayores de 80 años. Varias de sus propuestas fueron modificadas en el congreso bicameral, en el que no tiene mayoría.

Los diputados elevaron de 20% a 50% el alza que propuso en las jubilaciones de los más necesitados. Antes de la crisis, Piñera había propuesto un incremento de 10% a las pensiones que promedian 110.000 pesos (142 dólares).

El analista Mella señaló que el régimen presidencial chileno se convirtió en uno parlamentario de hecho. “La debilidad del presidente es tan grande... que lo que tenemos es un régimen parlamentario de facto, donde quien tiene la iniciativa y lidera el proceso político es el Congreso”.

Para ejemplificar lo anterior está la decisión de empujar un cambio a la actual Constitución, heredada de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990): esto se logró tras las protestas callejeras y gracias a un inédito acuerdo político entre el oficialismo y la oposición. Piñera sólo favorecía reformas.

Los chilenos fueron convocados a un plebiscito en abril próximo para decidir si quieren cambiar la Constitución y, de ganar esta opción, quiénes la escribirán.

Cualquiera sea el proceso que siga Chile, el analista cree que la crisis que vive el país se prolongará por años.

Ante el plebiscito que se realizará en Chile el 26 de abril para consultar a la población si está de acuerdo con una nueva Constitución –una de las demandas en las manifestaciones- que reemplace a la actual heredada de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), la encuesta indicó que un 56% de los encuestados estima con que una nueva carta magna ayudará a resolver la crisis.

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