Vacuna para el COVID-19: La última versión de un viejo truco

Para reducir la probabilidad de contraer el COVID‑19 tendrás que recibir una vacuna en el brazo.

Antes de que existieran las vacunas, si no querías contraer la varicela, te metían costras en la nariz.

Así es como lo hacían en China en el año 1500 y quizás siglos antes.

Los curanderos tomaban costras o pus de una persona con viruela. Cuanto más leve el caso, mejor.

Cocinaban el material al vapor con algunas hierbas, o simplemente esperaban aproximadamente un mes.

Eso probablemente debilitaba el virus.

Luego, usaban un tubo para soplar el material en la nariz del paciente.

El paciente solía tener un caso relativamente leve de viruela...

...se recuperaba y quedaba protegido de por vida.

Por lo general, así moría alrededor del 1% o 2%.

Sin embargo, la viruela solía matar entre el 20% y el 30% de sus víctimas,

así que el 1% o 2% era una gran mejoría.

Otros curanderos hacían una incisión en el brazo o la pierna del paciente y ponían costras o pus en la herida.

Ese método se usaba en la India, África...

...y en Turquía, donde Lady Mary Wortley Montagu, esposa del embajador británico, escribió sobre el proceso en 1717:

"La anciana viene con una cáscara de nuez llena de materia de la mejor clase de viruela..."

"...y pregunta qué vena quiere que le abran."

"Inmediatamente abre la que le ofreces con una gran aguja..."

"... (que no duele más que un rasguño)..."

"...y pone en la vena toda la materia que quepa sobre la cabeza de su aguja..."

"...y después de eso, ata la pequeña herida con un trozo de cáscara."

Lady Montagu hizo inocular a sus hijos y llevó la práctica a Inglaterra en 1721.

Setenta y cinco años después, el médico inglés Edward Jenner tuvo una mejor idea.

Jenner se enteró de que los trabajadores lecheros a veces contraían una enfermedad similar pero más leve...

...llamada viruela bovina. Estos trabajadores rara vez contraían la viruela.

Así que en 1796, Jenner inoculó al hijo de su jardinero con pus de un grano de viruela bovina de una lechera...

...en lugar del pus de una llaga de viruela. ¡Y funcionó!

Jenner lo llamó vacunación, de la palabra latina vacca, que significa vaca.

La vacunación erradicó la viruela.

Hoy en día, existen vacunas contra el sarampión, las paperas, el tétanos, la poliomielitis, la rabia, el ébola y otras enfermedades.

Y ahora, la COVID-19.

No te preocupes, las vacunas contra el COVID-19 de hoy son mucho más seguras, menos dolorosas y más higiénicas.

No es necesario abrir las venas.