EE.UU.: aumento de impuestos

Gobiernos pasados como el del republicano George H.W. Bush utilizaron con éxito el aumento de impuestos lo que ayudó a recuperar la economía de EE.UU. a su más alto nivel desde la post-Segunda Guerra Mundial.

Los aumentos de impuestos fueron un elemento común a la hora de hacer recortes al déficit incluso en gobierno republicanos del pasado.

El aumento a los impuestos para las personas más ricas del país es el mayor obstáculo que tiene enfrentados a demócratas y republicanos en el Congreso de EE.UU.

La mayoría de los republicanos rechazan el llamado del presidente Barack Obama por una mezcla de recortes del gasto más impuestos para mejorar las finanzas públicas. Sin embargo, los aumentos a los impuestos fueron un elemento común de los planes de recorte del déficit en décadas pasadas, incluyendo un proyecto de ley promulgado por un presidente republicano.

En la evaluación de los problemas fiscales de Estados Unidos, los republicanos, como el senador Jon Kyl, de Arizona, señalan que el gasto federal se encuentra en su punto más alto de todos los tiempos.

"Nuestro problema no es que recaudamos muy pocos impuestos. Nuestro problema es que estamos gastando demasiado", dijo Kyl.

Los demócratas replican que los ingresos fiscales como porcentaje de la producción económica se encuentran en su nivel más bajo desde la década de 1950. Pero los republicanos argumentan que el aumento a los impuestos le permitiría al gobierno gastar aún más, en lugar de reducir el déficit de $1,5 billones de deuda federal.

"Me temo que mucho de lo que estamos escuchando acerca de la subida de impuestos es sólo para permitir que el exceso de gastos para continuar, y Washington no va a cambiar sus costumbres”, dijo el senador de Texas, John Cornyn.


Falta de confianza

Además del déficit presupuestario, Washington parece estar en problemas por un déficit de confianza. Como la mayoría de los republicanos, el representante Jim Jordan de Ohio, no cree que los demócratas realmente cumplan su promesa de realizar recortes al gasto público.

"No volveremos a caer en el mismo juego. No vamos a dejar que prometan hacer recortes en el futuro y pero que primero aumenten los impuestos ", dijo Jordan.

La imagen de los demócratas de ser un partido derrochador no es nueva. En 1990, muchos legisladores republicanos abrieron un plan para recortar el déficit federal por cientos de miles de millones de dólares mediante la reducción de tres dólares en el gasto federal por cada dólar de impuestos. El entonces representante de Nueva York, Gerald Solomon, dijo poco tiempo después que el recorte al gasto público no se materializaría.

En aquel entonces, como ahora, muchos republicanos se habían comprometido a oponerse a cualquier aumento de impuestos. La promesa más famosa fue la del entonces vicepresidente George H.W. Bush en la Convención Nacional Republicana de 1988.

"Lean mis labios: no más impuestos", dijo Bush, quien luego pasó a ganar las elecciones presidenciales de ese año.

Sin embargo, dos años más tarde, la promesa llegó a su final.

"La peor parte fue para el propio presidente Bush. Él hizo una promesa honesta y le hubiese gustado estar a la altura de ella ", dijo el congresista republicano Bill Frenzel, al asegurar que odiaba romper el compromiso de no impuestos. " Al final, (Bush) dijo, 'no puede gobernar el país con esa promesa sobre mi cabeza. Voy a tener que hacer un trato con los demócratas”, agregó.

El presidente Bush aumentó los impuestos y dos años más tarde en 1992 perdió su reelección, según los republicanos, por no sostener su promesa de no aumentar los impuestos.

Sin embargo, los analistas del presupuesto aseguran que aquel aumento tributario ayudó a mejorar dramáticamente las finanzas de Estados Unidos durante la década de 1990, e incluso generó un importante excedente al final de la década.

"La Ley de ejecución del presupuesto de 1990 fue la verdadera base para los cuatro años de abundancia del gobierno de (Bill) Clinton”, razonó Frenzel.

Clinton además aumentó los impuestos a los ricos aún más y la economía de EE.UU. registró el mayor crecimiento de la era post-Segunda Guerra Mundial.

Obama parece estar apostando al mismo modelo para frenar el crecimiento de la deuda nacional. Pero mientras que los problemas fiscales de EE.UU. son más graves de lo que eran en 1990, la resistencia republicana al aumento de los impuestos parece hoy mayor que nunca.