Luz verde a juicio político contra Dilma Rousseff

Manifestantes celebraron el voto de la Cámara baja que determinó la procedencia del juicio político de la presidenta Rousseff.

Miembros de la coalición de gobierno que acompaña al Partido de los Trabajadores de Rousseff denunciaron el voto como un golpe de estado.

Legisladores brasileños aprobaron el domingo abrir un proceso de juicio político contra la presidenta Dilma Rousseff, la segunda vez que esto sucede en la historia moderna de Brasil.

La Cámara de Diputados estalló en vivas cuando la facción opositora alcanzó los 342 votos necesarios para enviar el asunto al Senado, que considerará —tal vez a mediados de mes— si enjuicia a la presidenta.

El resultado final de la votación fue de 367 a 137.

Miembros de la coalición de gobierno que acompaña al Partido de los Trabajadores de Rousseff denunciaron el voto como un golpe de estado.

“Primero que todo, me siento avergonzado de participar en esta farsa, en una elección indirecta dirigida por un ladrón y un traidor, conspirador y simpatizante de torturadores, cobardes ignorantes de la política y traidores, con esta farsa sexista”, dijo Sean Wyllys, un legislador pro-Rousseff.

Se refería al presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, que ha sido acusado de recibir $5 millones de dólares en sobornos como parte de un fraude en la estatal petrolera Petrobras.

Pero la votación en la cámara baja provocó entusiasmo entre muchos brasileños que consideran a Rousseff responsable por toda una serie de problemas, desde la devastadora recesión a los crónicos altos impuestos y malos servicios públicos.

“Yo pensaba que el resultado era esperado porque hemos estado trabajando por mucho tiempo creyendo que algo tenía que cambiar. Y este cambio realmente va a pasar de ahora en adelante”, dijo Luiz Nogueira, un manifestante a favor del juicio.

Aunque la propia Rousseff no hizo comentarios sobre los resultados, el líder de su partido en la cámara baja, Jose Guimaraes, admitió que la batalla estaba perdida pero insistió en que la guerra acababa de empezar.

"Los golpistas ganaron en la Cámara de Diputados. Podemos darle la vuelta en el Senado", afirmó. "Vamos a seguir peleando porque no nos rendimos y no vamos a dejar que nos venzan por esta derrota momentánea".

En 1992, el entonces presidente Fernando Collor de Mello, renunció luego de que el senado aprobara un juicio político en su contra.