Capitán de portaviones Theodore Roosevelt pide aislar a tripulación por brote de COVID-19

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En esta foto de archivo, el USS Theodore Roosevelt aparece anclado en una base naval de Singapur en abril del 2018.

El capitán del USS Theodore Roosevelt encontrar dónde aislar en tierra los casos detectados en el buque.

El capitán de un portaviones de la Armada de Estados Unidos que enfrenta un brote de coronavirus en el buque, está pidiendo autorización para aislar al grueso de sus 5.000 tripulantes en tierra, lo cual sacaría al navío fuera de circulación para salvar vidas.

En un memorándum a los altos mandos de la Armada, el capitán del USS Theodore Roosevelt dijo que el brote de la enfermedad está avanzando y acelerándose, y dijo que aislar a todos, menos un 10 por ciento de su tripulación, es “un riesgo necesario” para frenar el brote del virus. El barco está anclado en Guam.

Altos mandos de la Armada discutían el martes cuál sería la mejor forma de responder a la inusual solicitud, luego que docenas de tripulantes han dado positivo en las pruebas para detectar el virus.

"No estamos en guerra. Los marineros no necesitan morir. Si no actuamos ahora estaremos fallando en cuidar adecuadamente de nuestros activos más valiosos, nuestros marineros", dijo el capital de la Armada Brett Crozier, en un memorándum obtenido por Associated Press.

Un oficial de la Armada dijo que Crozier alertó a los altos mandos el domingo por la noche sobre los retos para aislar al virus. El oficial, que habló con condición de anonimato para relatar las discusiones internas, dijo que Crozier quiere viviendas aisladas para la tripulación, mientras los altos mandos están discutiendo opciones para asegurar la salud y seguridad de los marineros.

El secretario interino de la Fuerza Naval, Thomas Modly, le dijo a la cadena CNN que harán lo posible para “hacer ajustes en la marcha” y cuidar a los marineros en el portaviones.

"La clave es asegurar que tengamos un equipo de marineros que puedan mantener todas las funciones críticas del barco, asegurarse que están sanos, y luego traerlos al barco mientras podemos limpiarlo y desembarcar a la otra tripulación”, explicó.

En Asia, la presencia de un portaviones es central para lo que el Pentágono ha identificado como un cambio fundamental de combatir insurgencias en el Medio Oriente, a un retorno a “la competencia de las superpotencias”. Eso significa, principalmente, un enorme enfoque en China, incluyendo la militarización de áreas en conflicto en el Mar del Sur de China.

El brote en el portaviones podría ser el más dramático de la Armada, pero refleja una tendencia de aceleración del brote dentro de las Fuerzas Armadas. El Pentágono dijo que el número de casos en todo el estamento militar ha alcanzado 673 el martes por la mañana, un incremento de 104 casos en relación al día anterior.

Desde el 20 de marzo, el total se ha disparado, aún cuando el Pentágono ha tomado muchos pasos para intentar limitar el brote, incluyendo la suspensión de todo movimiento de tropas en el extranjero.

El portaviones, como otros navíos militares, es vulnerable a enfermedades infecciosas debido a sus ambientes cerrados. El enorme barco mide más de mil pies de largo. Los marineros están regados por un laberinto de espacios conectados por escaleras y estrechos corredores. Los marineros y los oficiales tienen camarotes separados, pero comen en abarrotadas cafeterías.

Enumerando muchos de esos problemas, el memorandum de Crozier, que fue reportado por el diario The San Francisco Chronicle, advierte que los espacios cerrados significan ahora que los marineros necesitan entrar en cuarentena. Dijo que los marineros se han estado trasladando del barco a habitaciones en tierra firme, pero mucho de eso tampoco es lo adecuado. Agregó que muchos de los lugares disponibles fuera del barco son lugares para cuarentenas de grupos, y ya dos marineros alojados en un auditorio dieron positivo al virus.

Para frenar el brote y prevenir muertes, Crozier dijo que hay que ser metódicos, mover a la mayoría de la tripulación fuera del barco, aislarlos y limpiar minuciosamente el barco. Dice que un 10 por ciento de la tripulación tendría que quedarse en el navío para asegurar el barco, operar los sistemas críticos y limpiar todo.

Aunque eso parezca una tarea extraordinaria, él dijo que es un riesgo necesario.

"Le permitirá al portaviones y flota de aviones reintegrarse lo más rápido posible y asegurar la salud y protección de nuestros marineros”,dijo Crozier, agregando que encontrar un lugar idóneo para aislar a la tripulación “requerirá de una solución política, pero es lo correcto”.

Modly le dijo a CNN que están en marcha los esfuerzos para ayudar al barco, mientras se asegura de que la Armada y el resto de las fuerzas armadas continúen protegiendo al país.

"Estas son circunstancias únicas”, dijo. “Y estamos trabajando y tratando de mantener el debido balance para asegurar que nuestros amigos y aliados, y más importante, nuestros rivales y adversarios, entiendan que no estamos fuera de circulación”.