Trump fue el centro de atención en primer debate republicano

Los candidatos republicanos participantes en el debate del jueves por la noche.

"No tengo tiempo para ser totalmente correcto políticamente, y para ser honesto con ustedes, este país tampoco tiene el tiempo para eso”, dijo Trump en una de sus primeras intervenciones.

El multimillonario de los bienes raíces y personalidad de televisión, Donald Trump, acaparó la atención del primer debate entre los aspirantes presidenciales del partido republicano.

El polémico Trump cumplió con las expectativas desde el principio del debate, realizado en Cleveland, Ohio donde fue aplaudido y abucheado, pero logró establecer el tono del debate.

Preguntado si acataría las reglas del partido o se postularía de manera independiente si no gana la nominación republicana, Trump contestó: “No voy a hacer compromisos en este momento”.

Trump tampoco quiso pedir disculpas cuando fue cuestionado sobre sus comentarios insultantes contra las mujeres en el pasado, en que las ha tildado de “cerdos gordos”, “perras” y “vagas”.

“El gran problema con este país ha sido tener que ser políticamente correcto”, contestó el multimillonario. “Francamente no tengo tiempo para ser totalmente correcto políticamente, y para ser honesto con ustedes, este país tampoco tiene el tiempo para eso”, agregó.

Junto a él en el escenario estuvieron una serie de experimentados gobernadores, senadores novatos y un “outsider” que nunca ha sido elegido para nada; casi todos prefirieron no atacar directamente a Trump, que es quien lidera la mayoría de las encuestas.

El exgobernador de la Florida, Jeb Bush, ampliamente considerado como favorito y preferido por el aparato republicano, reconoció que debe ser capaz de diferenciarse de su hermano, el expresidente George W. Bush, y de su padre, el expresidente George H. W. Bush.

“Voy a tener que ganarme esto”, reconoció Bush. “Probablemente la barra está más alta para mí. Y está bien. Tengo un historial en Florida. Me siento orgulloso de mi padre y estoy orgulloso de mi hermano”, dijo.

Resaltando una diferencia política con su hermano, Bush aceptó que la invasión estadounidense de Irak en 2003 “fue un error”, aunque culpó al presidente Barack Obama de subsecuentemente darle fuerza al grupo Estado islámico, o ISIS.

“Barack Obama llegó a la presidencia y abandonó a Irak”, apuntó Bush. “Y cuando se fue, ISIS fue creado por el vacío que dejamos, y ese vacío ahora existe como una califato del tamaño de Indiana”.

En uno de los intercambios más duros de la noche, el senador Rand Paul chocó con el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, sobre el controversial espionaje electrónico de la NSA de estadounidenses y extranjeros.

“Yo quiero tener más registros de terroristas y menos de los estadounidenses comunes”, dijo Paul, un fuerte crítico de la recolección masiva de datos que hace la NSA.

Christie reaccionó calificando la respuesta de Paul como “completamente ridícula”.

“Sabe, senador, cuando está sentado en una subcomisión soplando aire caliente, no puede decir cosas como esa. Cuando uno es responsable de proteger las vidas del pueblo estadounidense, entonces hay que asegurarse que usa el sistema en la forma que debe trabajar.

Una entusiasta audiencia de unas 4.500 personas llenó el estadio donde también estuvieron el exgobernador de Arkansas, Mike Huckabee, el gobernador de Ohio, John Kasich, los senadores Marco Rubio y Ted Cruz y el neurocirujano retirado, Ben Carson.