Ecuador: caso Assange hasta después de Olimpiada

Julian Assange solicitó asilo político a Ecuador, cuyo presidente, Rafael Correa, lleva más de un mes valorando la petición.

El gobierno ecuatoriano dice que va a esperar hasta que finalicen los Juegos Olímpicos en Londres para responder al pedido de asilo político del fundador de WikiLeaks.
El canciller de Ecuador, Ricardo Patiño, dijo que su país va a responder al pedido de asilo político que le hizo el fundador de WikiLeaks, Julian Assange, una vez terminados los Juegos Olímpicos de Londres, que concluyen el 12 de agosto próximo.

Assange lleva más de un mes refugiado en la embajada ecuatoriana en la capital británica y solicitó asilo en la nación suramericana cuando Gran Bretaña se disponía a extraditarlo a Suecia, donde la justicia lo reclama por presuntos delitos sexuales.

Según Patiño, puede que Ecuador tome decisiones que “sean distintas de la posición que tenga el gobierno británico, pero seremos prudentes para no afectar (...) los Juegos Olímpicos", precisó.

También dijo que las autoridades británicas en Ecuador serán invitadas para “conversar” sobre el tema, y que Quito entablará diálogo además con Suecia. “"Ya se han generado algunos contactos de parte de nuestra representación diplomática" en Estocolmo, señaló.

La víspera, el ministro se mostró satisfecho con el hecho de que el ex magistrado español Baltasar Garzón vaya a encabezar la defensa del australiano Assange. "Nosotros tenemos una muy buena relación con el señor Garzón", dijo Patiño.

Garzón, que ya se reunió con Assange en le embajada ecuatoriana en Londres para discutir que estrategia legal piensan seguir en el caso, se hizo famoso hace dos décadas tras dictar una orden de captura contra el dictador chileno Augusto Pinochet.

Un comunicado difundido por WikiLeaks indicó que Garzón “mostró su grave preocupación por la ausencia de garantías con las que se está actuando contra Julian Assange y el acoso al que está siendo sometido, con consecuencias irreparables para su propia salud física y mental”.

Assange teme que su posible deportación a Suecia sea la antesala de un proceso judicial posterior en Estados Unidos, donde se le acusa de revelar cientos de miles de cables confidenciales del Departamento de Estado y documentos secretos de las guerras de Irak y de Afganistán.

El sábado pasado, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, quien no ha ocultado sus simpatías hacia el australiano declaró que su gobierno examinará con seriedad y de manera soberana el pedido de asilo político de Assange.