Aliados europeos siguen las elecciones estadounidenses.en clima de tensión

Las banderas de los países europeos lucen desplegadas en la sede de la Alianza Atlántica en Bruselas.

Desde un inicio las relaciones entre el presidente Donald Trump y los aliados europeos han sido tensas. Primero fue la contribución financiera que los países deben hacer a la OTAN, luego el papel de China, la lucha contra el terrorismo o el cambio climático. Todos observan con detenimiento cómo Estados Unidos se prepara para seleccionar a su próximo comandante en jefe.

Los aliados de Estados Unidos en Europa están observando con detenimiento la campaña presidencial al entrar ésta en su recta final.

Las relaciones transatlánticas han estado tensas desde que el presidente Donald Trump asumió la presidencia y analistas dicen que algunas capitales europeas esperan un retorno a una mayor estabilidad bajo una presidencia de Joe Biden.

Otros aliados europeos de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), no obstante, le han dado la bienvenida a los llamados de Trump para que Europa asuma sus cargas y cumpla con las metas de gasto militar acordadas, mientras el continente afronta varios retos estratégicos en sus fronteras.

Poco después de su victoria en el 2016, Trump se refirió a la OTAN como “obsoleta” ya que, según dijo, la organización “no se estaba ocupando del terror”. Eso alarmó a los aliados de la OTAN sacudidos por la violenta anexión rusa de Crimea y la invasión del este de Ucrania.

Un tono diferente

Para el 2017, el tono de Trump ya había cambiado. Al recibir al secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, en la Casa Blanca en abril de ese año, Trump reafirmó su apoyo a la alianza militar.

“El secretario general y yo tuvimos una discusión productiva sobre qué más puede hacer la OTAN en su lucha contra el terrorismo. Yo me quejé sobre eso hace mucho tiempo, y ellos hicieron un cambio. Y ahora, ellos combaten el terrorismo. Yo dije que estaba obsoleta. Ya no está obsoleta”, dijo Trump a los periodistas.

El presidente Donald Trump saluda a los periodistas al dirigirse junto a su esposa, Melania Trump, al primer debate presidencial, en Ohio, el pasado 29 de septiembre.

Para Europa, lo impredecible ha sido difícil, dijo en una reciente entrevista con la Voz de América, la analista de seguridad, Julie Norman, del University College de Londres.

"Su política exterior ha tendido a ser ruda y muy impredecible. Y por supuesto para los aliados, eso no es algo que realmente quieras. Quieres un aliado que sea confiable, especialmente un aliado como Estados Unidos que tradicionalmente ha sido un peso pesado”, dijo Norman.

¿Qué piensan los aliados de OTAN sobre Biden? Debido a que la campaña presidencial ha tenido muy poco debate sobre política exterior hasta ahora, según Ian Bond, director de asuntos externos en el Centro para Reforma Europea, deben conformarse con examinar el historial de Biden.

“Sabemos que Trump no es del todo amigo de la OTAN y creemos que Biden, en base a su historial, es mucho más favorable hacia la OTAN. Y la OTAN sigue siendo la piedra angular de la seguridad inglesa, así como de la seguridad europea más en general”, dijo Bond a la VOA.

Los simpatizantes de Trump frecuentemente dicen que el mandatario será juzgado por sus actos y no por sus palabras. El presidente supervisó el despliegue de tropas estadounidenses y equipos a Polonia en el 2017, como parte de una misión llamada “Misión de Presencia Ampliada” de la OTAN, el más grande despliegue militar desde la Guerra Fría. Trump sigue siendo una figura popular en Polonia y otros estados ex soviéticos.

“Para algunos de esos estados, podría aún haber una preferencia para que Trump permanezca en la Casa Blanca”, señaló Norman.

¿Verdades duras para Europa?

Trump ha acusado a Alemania de ser “morosa en sus pagos” a la OTAN y planifica retirar 20.000 tropas estadounidenses estacionadas en el país. Mientras el tono es áspero, el presidente dice verdades que Europa no desea escuchar, argumentó el comentarista político Matthew Parris, un ex miembro conservador del Parlamento inglés.

“Él ha estado, de una forma instintiva, correcto en un buen número de temas; quizás había una necesidad de empujar a China en temas de comercio. Quizás Estados Unidos va a terminar en un lugar similar a Inglaterra con el COVID-19. Quizás nadie realmente conoce la respuesta, y no conocemos la respuesta mejor que Donald Trump. Él tiene la razón sobre el gasto militar de la OTAN. Tiene razón sobre los países europeos no cargando con su propio peso”, le dijo Parris a la VOA, en una reciente entrevista.

El vicepresidente Joe Biden participa en el primer debate presidencial en su contienda contra el presidente Donald Trump.

Trump ha asumido una postura cada vez más fuerte contra China. Eso podría no cambiar, independientemente de quién gane la Casa Blanca, dijo Norman.

Muchos demócratas, incluyendo a Biden, comparten algunas de las preocupaciones que Trump tiene sobre China y que muchos europeos también tienen sobre China“, dijo. "Eso se refiere a temas de seguridad, y hasta cierto grado, y quizás sobre algo de lo que se ha hablado más en el lado europeo, temas de derechos humanos, también”.

Leslie Vinjamuri, directora del programa de Estados Unidos y las Américas en el Instituto de Políticas Chatham House en Londres, apuntó que la mayor divergencia transatlántica ha sido sobre el cambio climático. Muchos en Europa ven a Biden más favorable con sus puntos de vista.

Altos riesgos

“Aquí hay un valor y un problema colectivo para el que los europeos solo pueden lograr una solución si trabajan con Estados Unidos y si trabajan con China… Así que creo que es muy claro para Europa que los riesgos no podían ser más altos en estas elecciones de lo que es el tema más importante de todos, a nivel internacional, durante los próximos 10 o 15 años”, agregó Viniamuri.

Desde Rusia hasta temas de conflictos en Libia y el Oriente Medio a tensiones con Turquía, Europa afronta numerosos retos estratégicos. A pesar del llamado de la Unión Europea para que el bloque sea más autosuficiente, los analistas dicen que Estados Unidos jugará un papel en cada una de estas arenas. Los aliados están observando detenidamente mientras Estados Unidos selecciona a su próximo comandante en jefe.