Congreso de EE.UU. se prepara para certificar resultados de elección presidencial

Los miembros de la Cámara de Representantes de EE.UU. prestan juramento ante la presidenta de la cámara, Nancy Pelosi, el 3 de enero de 2020.

Senadores y representantes republicanos se preparan para objetar la victoria de Joe Biden, pero el balance de poderes en el Congreso les deja pocas oportunidades de éxito.

El Congreso de Estados Unidos se reúne este miércoles en una sesión conjunta del Senado y la Cámara de Representantes para confirmar los resultados de la elección presidencial del 3 de noviembre entregados por el Colegio Electoral, que reflejaron una victoria del candidato demócrata Joe Biden.

Se trata del último paso institucional del complejo proceso electoral de EE.UU. establecido en la Constitución antes de la inauguración presidencial del 20 de enero.

El procedimiento tradicionalmente ha sido una mera formalidad, porque el ganador de la elección presidencial queda claramente determinado por los resultados electorales en los estados.

Sin embargo, el presidente Donald Trump ha cuestionado la transparencia de la elección con denuncias de fraude masivo, algo que no ha sido probado por las autoridades electorales, que afirman que los comicios fueron los más seguros de la historia.

Los resultados emitidos por el Colegio Electoral el 14 de diciembre fueron de 306 votos electorales para Biden y 232 para Trump.

Trump ha perdido también decenas de demandas judiciales que trataron de revocar o anular la votación en varios estados en los que perdió por pocos votos o que ganó en las elecciones de 2016, y confía que la sesión del Congreso pueda aún revertir el resultado electoral, algo muy poco probable.

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Lo establecido es que el vicepresidente Mike Pence, actuando como presidente del Senado, debe abrir los sobres con los resultados electorales de los estados, por orden alfabético, y leerlos en voz alta ante el Congreso.

Los legisladores estarán en libertad de objetar todos o cualquier resultado electoral de un estado, siempre y cuando lo presenten por escrito y firmado por al menos un miembro del Senado y uno de la Cámara de Representantes.

Varios senadores republicanos y decenas de miembros republicanos de la Cámara Baja han indicado que objetarán la certificación. Esto generaría uno o más debates formales en ambas cámaras del Congreso, pero cada objeción solo puede ser debatida por dos horas y quienes la presentan tienen no más de cinco minutos para exponerla.

Al final del debate habrá una votación de cada Cámara. Se necesitan dos tercios de ambas cámaras del Congreso para invalidar votos electorales en disputa, pero como los demócratas controlan la Cámara de Representantes la probabilidad de que alguno se pueda invalidar es casi nula.

A pesar de ello, puede esperarse que la sesión se prolongue en dependencia de las objeciones presentadas.

La audiencia está programada para comenzar a las 13.00, hora del Este de Estados Unidos.